Somos madres y padres de familia, representamos a más de 180 personas que hemos sido despedidas intempestivamente de la Corporación Nacional de Telecomunicaciones (CNT), hace tres meses.
A pesar de haber esperado pacientemente el pago de nuestras indemnizaciones de acuerdo a lo que tipifica la ley, hasta la presente fecha no se ha cumplido con este derecho que nos asiste; por el contrario, se ha incumplido el pronunciamiento del director regional de Trabajo del Litoral y Galápagos (e), abogado Pablo Moyano González, quien mediante oficio del 4 de diciembre del 2009; emitió su pronunciamiento jurídico respecto a que la indemnización que nos corresponde es la establecida en el Código del Trabajo (artículos 185, 188 y 455) y en la cláusula Séptima de nuestro Contrato Colectivo vigente.
A pesar de que fuimos despedidos intempestivamente por la Corporación Nacional de Telecomunicaciones Sociedad Anónima, entendemos que lo que quieren es reestructurar; pero, lamentablemente, no se trata de una reingeniería operativa de puestos, pues todos estábamos en funciones específicas en áreas existentes hasta el 21 de enero del 2010. Incluso, muchos fuimos capacitados conforme a las nuevas políticas que se están implementado dentro de la CNT; sin embargo, hemos sufrido este atropello.
Entre los despedidos hay compañeros discapacitados, enfermos, embarazadas, algunos a pocos meses para jubilarse, profesionales politécnicos, etcétera; todos con más de 10 y 30 años de servicios dentro de la empresa.
Señor Presidente del Ecuador, le solicitamos que usted haga respetar nuestros derechos laborales, y los de pro operario; ambos, prescritos en los numerales 2 y 3 del artículo 326 de la actual Carta Magna.
Estamos en esta lucha porque no nos están cancelando nuestras liquidaciones, conforme a lo establecido en los correspondientes mandatos.
Por la edad de algunos compañeros y la incertidumbre que vivimos, no podemos buscar un trabajo, agravándose más nuestra situación con la irrisoria indemnización que nos quieren dar.
Hasta la presente fecha no hemos recibido ninguna respuesta de la actual administración. Esta situación origina en nuestras familias desesperación porque no tenemos ingresos para subsistir; incluso, existen madres solteras; no sabemos cómo vamos a cancelar la matriculación escolar, libros, uniformes de nuestros hijos.
Señor Presidente, conocedores de su profundo sentimiento humanista, apelamos a su sensibilidad y autoridad para que se remita de manera urgente un oficio al gerente general de la CNT, César Regalado; y al gerente regional Nº 5, ingeniero Francisco Castello, para que nos paguen nuestras liquidaciones en forma justa y podamos emprender nuestros propios negocios.
Concédanos, señor presidente del Ecuador, Rafael Correa Delgado, una audiencia en Guayaquil para expresarle personalmente nuestra preocupación, y reiterarle nuestro apoyo incondicional para lograr juntos una patria altiva, soberana.
Fanny Briz Portilla,
por el Comité de Ex Empleados de la CNT S.A., Guayaquil