- MAR. 09, 2010 - Foto - Vida local - EL UNIVERSO
Ejercito mi poder de manera positiva y centrada en lo espiritual.
De vez en cuando quizás necesite recordar que el poder de Dios está en mí, especialmente si me siento debil, o insigjnificante. Este poder divino no es timido. Es el tipo de poder que clama la verdad: Soy fuerte. Soy sano.
Soy valioso. Este poder me ayuda a llevar una vida positiva y centrada en lo espiritual -la vida para la cual nací. El poder verdadero surge de la comprensión de que cocreo mi vida junto a Dios y de saber que en cualquier momento puedo experimentar la totalidad de ser.
Cuando estoy en contacto con mi espíritu verdadero, reboso de energía y entusiamo. Sé que el único Poder está en mi y puedo utilizarlo en cualquier momento. En verdad, Yo Soy ese poder.
Salmo 63:2
“Para ver tu poder y tu gloria, así como te me mirado en el santuario”.