En la página 1 de la sección Gran Guayaquil del Diario EL UNIVERSO, del sábado 27 de febrero, aparecen unas declaraciones del director de Salud del Guayas, doctor Eduardo Verdezoto, que carecen de todo sustento técnico, sanitario y estadístico. Según el mencionado funcionario del Ministerio de Salud, las aglomeraciones de pacientes, por varias enfermedades en los hospitales de Guayaquil, se deberían a una supuesta falta de atención en los servicios de agua potable y alcantarillado en nuestra urbe; sobre lo cual hago las siguientes precisiones:
1) De acuerdo al propio Gobierno nacional, a través de las auditorías que realizó el Miduvi, para octubre del 2009, Guayaquil cuenta con una cobertura de más del 90% en agua potable y de aproximadamente el 80% en alcantarillado sanitario.
2) También consta en dichas auditorías, que durante el quinquenio del 2006 al 2011 se han ejecutado y se ejecutarán obras de drenaje pluvial por alrededor de $ 73 millones.
3) Cada mes, la concesionaria Interagua realiza más de 1.200 (mil doscientos) muestreos para garantizar la calidad del líquido vital, y a su vez Ecapag (Empresa Cantonal de Agua Potable y Alcantarillado de Guayaquil) realiza 145 (ciento cuarenta y cinco) contramuestreos mensuales en convenio con laboratorios independientes como los de la Espol (Escuela Superior Politécnica del Litoral), Universidad Católica, Universidad de Guayaquil e Instituto Leopoldo Izquieta Pérez. Aquello garantiza el control de calidad del servicio de agua potable en la Perla del Pacífico.
Que el doctor Verdezoto pretenda justificar la ineficiencia e inoperancia de los servicios de salud estatales en nuestra urbe culpando a otros, resulta reprochable e inaudito. Pero además, realizar acusaciones temerarias sobre el agua potable y alcantarillado guayaquileños ofende la inteligencia de los que vivimos en esta hermosa ciudad.
Andrés Mendoza Paladines,
presidente del directorio de Ecapag, Guayaquil