La columnista Nelsa Curbelo, en el artículo publicado bajo el título ‘Colapso’, el 3 de marzo, acoge como ciertas acusaciones falsas contra nuestra empresa, Bosques Tropicales S.A. (Botrosa), por sus actividades en Esmeraldas.
En primer lugar, es importante decir que compartimos plenamente la preocupación de Nelsa Curbelo por el cuidado de la naturaleza. Esta conciencia para Botrosa no es cuestión de palabras sino un trabajo de todos los días y realizado a lo largo de mucho tiempo. Por ello hemos mantenido intocado en nuestro patrimonio y con todos los títulos legales, el bosque El Pambilar, desde hace 18 años, a la espera de que su futuro aprovechamiento siga el ritmo natural de maduración y renovación del bosque a fin de asegurar su conservación. Por el mismo motivo, el 70% de la madera que procesamos proviene de bosques de plantación que han surgido en los lugares en donde la colonización desordenada, la tala irresponsable y el cambio de uso de suelo han extinguido buena parte de los bosques de la provincia; que ahora renace con el esfuerzo de cientos de trabajadores de nuestra empresa. En cuanto al condenable crimen cometido contra un agricultor y su esposa, somos los más interesados en el esclarecimiento de este delito ocurrido en una provincia en la cual los espacios de formalidad, respeto a la ley y a la vida son escasos y solo prevalecen en donde empresas como la nuestra, son respetuosas de la ley y el orden en medio de la inseguridad y la violencia. Finalmente, sabemos del idealismo de Nelsa Curbelo por su trabajo social. Por ello, quisiéramos invitarla para que visite nuestra operación, vea un auténtico proyecto de desarrollo forestal sustentable, hable con los campesinos y grupos artesanales que viven alrededor de nuestra empresa, aprecie lo que hacemos para fomentar el cuidado y estudio de los bosques. Solo pedimos, en definitiva, que voces como la de ella hablen con el conocimiento de los hechos.
Manuel E. Durini,
ingeniero, presidente ejecutivo de Bosques Tropicales, S.A., Quito