- MAR. 08, 2010 - Foto - Vida local - EL UNIVERSO
Ejercito mi poder de manera positiva y centrada en lo espiritual.
Poder
De vez en cuando quizás necesite recordar que el poder de Dios está en mí, especialmente si me siento débil o insignificante. Este poder divino no es tímido. Es el tipo de poder que clama la verdad: Soy fuerte. Soy sano. Soy valioso. Este poder me ayuda a llevar una vida positiva y centrada en lo espiritual –la vida para la cual nací–.
El poder verdadero surge de la comprensión de que creo mi vida junto a Dios y de saber que en cualquier momento puedo experimentar la totalidad de ser. Cuando estoy en contacto con mi espíritu verdadero, reboso de energía y entusiasmo. Sé que el único Poder está en mi y puedo utilizarlo en cualquier momento. En verdad, Yo Soy ese poder.
-Salmo 63:2
“Para ver tu poder y tu gloria, así como te me mirado en el santuario”.