La Comisión de Tránsito del Guayas (CTG) organiza cada cierto tiempo operativos de control en diferentes sitios de la urbe y fuera del perímetro urbano. Se supone que estos deben ser planificados y ordenados por algún jefe de tránsito u otra alta autoridad oficial de la institución. Y está muy bien que se organicen, pero siempre que sea con conocimiento de los jefes y autorizados por la ley y reglamentos para hacerlos, como parte de sus atribuciones legales y funcionales propias del cargo que ostentan.
Pero no debería ser por decisión de grupillos de vigilantes que se reúnen para organizar por su propia cuenta y decisión sus “operativos personales” que les sirve inmoralmente para sus ingresos.
Invito a la prensa a que acuda a los sitios que voy a indicar para que compruebe lo que estoy diciendo y haga reportajes sobre esta irregular actividad, y para que se frene definitivamente lo que mancha la imagen de la CTG.
Esto serviría para que la Presidencia del Directorio, o más bien el Presidente de la República, ordene de inmediato sanciones severas contra malos elementos que extorsionan a los propietarios de automotores de Guayaquil y sus zonas de influencia.
Un sitio de estos es Los Samanes 6, al final de la avenida adjunta al colegio Teniente Hugo Ortiz, girando a la derecha, en el perímetro noroeste de la ciudadela, frente a una amplia área verde que está deshabitada y cerca de la iglesia de Los Samanes. Ahí, a partir de las 08:00 de los sábados y domingos, encontrarán a tres o cuatro vigilantes en dos patrulleros que muy diligentemente se afanan en controlar a todos los automovilistas que tengan la mala suerte de circular por el sector.
Nadie se salva, todos son “controlados” y “timbrados”, como dice el argot sobre estas actividades.
¿Existe algún reporte o informe de estos operativos, para que así se justifique el accionar de vigilantes, donde consten además las licencias retiradas, las boletas emitidas? Simplemente nada, porque los billetes y los operativos fantasmas no se pueden reportar.
El otro sitio está situado a la salida del túnel norte-centro, al salir a Boyacá y virar por la primera calle hacia la izquierda. Mil disculpas por no recordar el nombre de esta vía.
Estos puntos que pongo como ejemplo son los lugares ideales donde se cumplen los famosos operativos.
Héctor Homero Haz Mora,
periodista, Guayaquil