El jefe de la Unidad de Inteligencia Financiera debió presentar su renuncia el jueves ante el Consejo Nacional de Control de Lavado de Activos. Motiva esto una pregunta: ¿Quién se complotó entonces contra el Gobierno para desprestigiarlo internacionalmente por supuesta negligencia ante el “lavado” de divisas?, ¿las grandes potencias “imperialistas” o los funcionarios del Gobierno que no entregaron la información que se les pidió y que con eso fortalecieron la imagen de escasos controles?
La prensa informa además que no solo las grandes potencias aprobaron la condena a Ecuador por negligencia ante el narcolavado y que la preocupación inicial provino de países latinoamericanos.
No hay conspiración entonces. Lo que sí hay es la amenaza cada vez más fortalecida de que las mafias se infiltren en el poder económico y político, y el peligro de que ante eso la única respuesta sea que el “imperialismo” pretende desprestigiar la revolución ciudadana.