- MAR. 07, 2010 - Foto - Comunidad - EL UNIVERSO
Un grupo del Apostolado de la Nueva Evangelización de la iglesia Católica, ubicado en el edificio de Promoción Humana, observa uno de los videos donde se muestran los lugares santos que visitarán en Israel y Egipto.
Lourdes Lino, quien viajó en noviembre pasado a Jerusalén, antes de sumergirse en las aguas del río Jordán.
Este año, el Jordán, al igual que otros sitios como Belén, donde se bautizó y nació Jesús; el monte Sinaí, en el que se dirigió a una gran muchedumbre con las Bienaventuranzas, y otros, serán visitados durante la Semana Santa por cerca de 200 fieles de Ecuador, según cifras del Centro Ecuatoriano de Teoterapia Integral (Centi), el Apostolado de la Nueva Evangelización, movimiento católico y el sacerdote franciscano Luis Gallardo, de la Comisaría de Tierra Santa en Ecuador.
Como ellos, en el 2009, 1.300 ecuatorianos recorrieron Egipto, Israel y Jordania, países relacionados con la fe cristiana, que anualmente reciben al menos 1’000.000 de peregrinos, según Luis Gallardo.
Este número va en aumento. Así lo señala Ítalo Peragallo, director del Apostolado de la Nueva Evangelización, quien agrega que “en el 2009 hubo un aumento del 10%”.
Lo mismo asevera Marco Durán, subdirector de Tierra Santa de Galasam, agencia que trabaja con el clérigo Gallardo. Él recuerda que cuando empezaron con las peregrinaciones en 1997, los grupos eran de 30 personas, en la actualidad estos varían desde 50 hasta 100.
En ello coincide Roosvelt Hurtado, misionero de Centi, organización cristiana que hace 40 años hace peregrinaciones a Israel, Egipto y Jordania. “El año pasado viajaron 800 personas a nivel de Ecuador, de ellas 215 eran del Guayas. Ahora el desafío es llevar a 1.000”.
Lourdes Lino, de 38 años, quien hace diez meses se unió a este grupo, viajó en noviembre pasado. Ella asegura que este viaje cambió su vida y que se le cumplieron tres milagros.
Lino no pensaba en viajar, pero la incluyeron en el grupo, a pesar de que llevaba 30 años de no tener una buena relación con su padre, antes de subir el avión le pidió perdón.
“Apenas yo regrese te pido disculpas en persona”, le dijo a su padre antes de partir.
Cuando estuvo en Jerusalén, en el Muro de los Lamentos, fue un momento especial. “Yo no pedí nada material, solicité (a Dios) que ellos (sus padres) no pusieran ninguna objeción en recibir a Cristo y que se casaran”, comenta Lourdes, que regresó tres días después.
Cuando llegó, sus padres la fueron a recoger al aeropuerto, la acompañaron a su casa, en Durán, y se comprometieron a casarse tras permanecer 40 años juntos (la ceremonia civil fue el viernes pasado).
A Lourdes, luego del viaje el Ministerio de Turismo de Israel le entregó un documento que menciona: “Lourdes Lino, en cumplimiento con el mandato bíblico, ascendió a Jerusalén, la ciudad Santa, capital de Israel, en adelante se le otorga el título de Peregrino de Jerusalén”.
Ella planea viajar nuevamente con su amiga Carmen Paguay, de 40 años, quien lo ha hecho en tres ocasiones. Paguay relata que la primera vez que viajó hace 16 años no tenía una casa, auto o un tarjeta de crédito para obtener los recursos.
Sin embargo, recuerda que amigos les prestaron el dinero y después lo pagó en un plazo de dos años. Lo mismo sucedió las siguientes dos ocasiones.
Esta vez quiere cancelarlo con sus propios medios. El jueves pasado, sin que lo haya pedido, comenta Paguay, le llegó su primera tarjeta de crédito.
Al igual que ella muchos fieles no tienen los recursos o deben esperar por una jubilación durante 15 años para concretar su anhelo de viajar a Jerusalén.
Así lo reconoce Cosme Ortega, de 70 años, quien recibió su pensión jubilar en abril pasado. Ortega, además, invitó a su hermana Rosa, de 63 años.
Cosme, quien trabajó durante 33 años en una compañía, siente que ahora que ya no tiene esa responsabilidad es tiempo de conocer la tierra donde Jesús vivió e hizo milagros.
A Daisy Barahona, de 60 años, en cambio, fueron sus hijas Sarita e Isabel Dueñas las que le regalaron el viaje.
Barahona, quien viajará junto a Cosme, Rosa Ortega y otras 40 personas del Apostolado de la Nueva Evangelización, sonríe porque está feliz, luego de esperar diez años por el viaje.
“Siento como si fuera a la inauguración de un gran templo, donde está Dios”.
A ella, y a los otros peregrinos que viajarán el 19 de abril, Peragallo le da indicaciones sobre los sitios que visitarán. Uno de estos es el Santo Sepulcro. Allí hay horarios para las ceremonias litúrgicas que realizan católicos ortodoxos, judíos y católicos. Asimismo, al llegar a Belén se cambia el guía israelí por un palestino, por la disputa que mantiene con Israel.
El costo de estos viajes está entre $ 3.780 y $ 5.000, e incluyen un recorrido de 16 días.
Marco Durán, subdirector de Tierra Santa de Galasam, asevera que los peregrinos son muy respetados por los israelitas, aunque no compartan todos la fe cristiana, alrededor del 20% son católicos. Es por eso que incluyen en sus recorridos a un sacerdote franciscano.
Esta orden, que pertenece a la iglesia Católica, se encuentra allí desde el siglo XIII, cuando San Francisco de Asís les delegó el cuidado de los lugares santos relacionados con la vida de Jesús, explica Antonio Arregui, arzobispo de Guayaquil.
Asimismo, sostiene que para conservar estos recintos todos los años en Viernes Santo (el próximo 2 de abril) se hace una colecta a nivel mundial.
Durán explica que al ser llevados por los franciscanos además de estar acompañados por el guía israelí o palestino, el peregrino obtiene información adicional que fortifica su fe.
Asegura que los lugares que visitan no representan un peligro para el turista, pues los conflictos son en la Franja de Gaza a unos 150 km de distancia.
