- MAR. 07, 2010 - Foto - Familia - EL UNIVERSO
La Iglesia católica afronta ahora más escándalos de abusos sexuales –en particular uno en un coro dirigido por el hermano del papa Benedicto XVI– que engruesan una larga lista de casos de pederastia clerical en numerosos países, desde Estados Unidos hasta Irlanda.
Esta vez se trata del coro de los niños cantores de Ratisbona, también en Baviera, dirigido desde 1964 a 1993 por el obispo Georg Ratzinger, hermano de Benedicto XVI.
El obispado de Ratisbona reconoció un caso de abusos sexuales que se remonta al comienzo de 1950 pero dice disponer “de informaciones sobre varios casos de presuntos abusos entre 1958 y 1973”. Monseñor Ratzinger declaró a una radio local no haber estado al tanto de nada.
El Vaticano “toma muy en serio cualquier asunto de escándalo sexual de pederastia en Alemania”, aseguró a la agencia AFP el padre Ciro Benedettini, vicedirector de la sala de prensa del Vaticano. Se negó, por el contrario, a comentar el caso de Ratisbona. La conferencia episcopal alemana encargó a monseñor Stephan Ackermann, aclarar este escándalo.
El presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor Robert Zollitsch, se reunirá el 12 de marzo en el Vaticano con el Papa, quien, desde el comienzo de su pontificado, condenó duramente estos comportamientos que dan “vergüenza” y aseguró que los culpables “no tienen su sitio en la Iglesia”.
Hasta finales del siglo XX, la Iglesia católica, en aras de preservar su imagen, optaba por mantener en secreto estos casos y cambiar de puesto a los culpables. Los casos de pederastia desgastan a la institución, muy presente entre los jóvenes a través de la catequesis y planteles escolares.
Además le cuestan mucho dinero por el pago de indemnizaciones a las víctimas. El obispo de Ferns (sudeste de Irlanda), monseñor Denis Brennan, llegó a pedir ayuda a los feligreses para ello.