- MAR. 07, 2010 - Foto - Gente - EL UNIVERSO
PARÍS. Modelos desfilan los diseños de Issey Miyake de la colección Prêt-à-Porter para la próxima temporada invernal, durante la Semana de la Moda de París.
Las amazonas dominaron la romántica colección de prêt-a-porter de la casa Christian Dior para la temporada otoño-invierno 2010-2011, presentada el viernes en la Semana de la Moda de París, mientras que el desfile del creador japonés Issey Miyake se inspiró en las matemáticas.
La colección diseñada para Dior por el extravagante John Galliano, que ya había vestido a sus modelos de amazonas en los pasados desfiles de alta costura, en enero en París, propuso trajes de equitación en tejidos de tweed, pantalones jodhpur y boinas en piel de ante o en cuero.
Pero el modisto británico nacido en Gibraltar mostró también su lado poético y romántico, ofreciendo vaporosos vestidos en muselina y encajes, finos y transparentes. “Quería crear un lujo nuevo”, explicó Galliano, quien dijo haberse inspirado en el siglo XVIII para aspectos de esta colección, principalmente para sus telas estampadas y las medias de lana, calientes pero sexis, con las que vistió a sus modelos.
La inspiración del modisto japonés Issey Miyake para la colección que presentó el viernes en uno de los salones del Carrusel del Museo del Louvre fueron las matemáticas, que lo llevaron a diseñar prendas geométricas, cubiertas de trozos cuadriculados o rectangulares en tejidos vaporosos. Abrigos en organza negra, elaborados con cuadriculados bordados con pequeñas estrellas, captando la luz alrededor de la silueta; abrigos con enormes bolsas que ocultan unas más pequeñas y que, según el modisto, “pueden contener todo el universo”. La colección del creador japonés fue geométrica y abstracta, pero siempre elegante.
Junto a las celebridades, periodistas de moda y compradores que llenaron la sala para asistir a la pasarela de Miyake, había prestigiosos científicos, invitados por el creador, que expresaron luego su asombro ante el sorprendente desfile y el glamour del mundo de la moda.
La pasarela de la estilista londinense Vivienne Westwood, que viste tanto a estrellas de cine como a miembros de la realeza británica, fue femenina y romántica, pero con colores vibrantes y toques muy teatrales, capaces de calentar cualquier invierno, por más frío que sea.
Vestidos en sedosos rasos y tafetanes, en colores intensos –morado oscuro, rosa, naranja– o fabricados en suaves tules llenos de flores, acompañados de calcetas rayadas, lazos de colores y de grandes chales gitanos: la irreverente gran dama de la moda británica, ya con 68 años, mostró una colección chic, urbana y juvenil.
El último desfile del viernes fue el del japonés Yohji Yamamoto, que aprovechó las vacaciones escolares para presentar el desfile en un histórico liceo de París. Su pasarela, que se declinó en solo tres colores –negro, azul y blanco–, fue minimalista, de líneas puras y austera, como los tiempos que corren.
Abrigos negros, en lanas suaves, cortos por delante y que caían atrás en diferentes largos, faldas negras plisadas, pantalones bajo chaquetas cortas, que dejaban ver el ombligo, conjuntos que parecían perfectos para escolares un poco atrevidas, y algunos trajes blancos, en forma de túnicas, que evocaban a los samurái. Toda la colección reflejaba el maestro del corte que es este diseñador japonés, que vistió a sus modelos con ropa cómoda, caliente y versátil, cada una de ellas perfectamente construida. Los desfiles concluirán el miércoles.