- MAR. 07, 2010 - Foto - Política - EL UNIVERSO
“No al abuso del poder, luchemos por una justicia transparente para todos” era la leyenda que enmarcaba el rostro de Natalia Emme, en uno de los cartelones que se exhibieron ayer en Quito.
La joven murió atropellada por un vehículo en el que viajaba la esposa del fiscal Washington Pesántez, Aliz Borja.
Ese cartelón formaba parte ayer de las diversas leyendas que se exhibieron en el quinto plantón de “familiares de víctimas de la delincuencia y de las malas prácticas de la justicia”.
Decenas de ciudadanos, con globos blancos que llevaban crespones, reclamaron unidos en su dolor agilidad en la justicia. Los autos que pasan por el sitio acompañaban con sus pitos el reclamo.
María Elena Bedoya, madre de Natalia Emme, quien asistía a la reunión por primera vez, se quejó ayer de la actuación de la Fiscalía y de la presunta influencia del fiscal Washington Pesántez en el caso.
Reclamó que se pretende obviar los hechos contundentes como que el auto iba a extrema velocidad por una vía prohibida. Explicó que la muestra de sangre, que según la investigación de la Fiscalía prueba que la fallecida estaba en estado alcohólico, no ha sido tipificada.
La madre supone que se tomó una muestra de otra persona. Además calificó de burla que la fiscal Mariana López, luego de haber pedido que se fije fecha y hora para la audiencia frente al juez, ahora diga que no ha tenido tiempo de leer todo el caso y por ello se haya retrasado dicha diligencia.
En el sitio también se encontraban los familiares de José Cornejo, asesinado de una puñalada, en noviembre, por defenderse de un asaltante.
Su hermano Fausto explicó que su presencia en la protesta era para pedir resultados. Sin embargo, la familia ha palpado que no existen los recursos necesarios para que la Policía haga la investigación.
Laura Luna, en cambio, recordó que su madre fue asesinada por un inquilino y que tras las diligencias de su abogado, “que también era conjuez”, la jueza Ángela Sarmiento lo sobreseyó. Pero en la apelación se lo encontró culpable, aunque ya para entonces había huido.
Antecedentes: Otros procesos
Reclamo
Marco Carrillo, tío de Óscar Álvarez, asesinado en la discoteca Escape, reclamó que los ciudadanos comunes se sienten desprotegidos y dolidos. Su percepción es que se necesita tener influencia en la Fiscalía, en la PJ, para lograr algún resultado, dijo.