- MAR. 06, 2010 - Foto - Vida local - EL UNIVERSO
Hogar. Habito en la presencia del amor de Dios
Bendigo mi hogar como un lugar de comodidad y descanso, un lugar donde la belleza y la gentileza son expresadas y practicadas. La atmósfera de mi hogar está llena de amor y paz, calidez y luz. Mi hogar es un lugar para la renovación y el bienestar mental y físico, porque el amor de Dios está reflejado en él. Bendigo y valoro a todos los que entran a mi hogar. Practico la paciencia, cooperación y el respeto. Hago todo lo que puedo para crear un refugio donde cada familiar y visitante sienta el espíritu de amor, paz y gozo divinos.
Siento agradecimiento por tener un hogar y por el privilegio de poder expresar gracia, belleza y hospitalidad. Vivo seguro y confiado en la presencia de Dios.
Juan 14:23
“El que me ama,... vendremos a él y haremos morada con él”.