- MAR. 06, 2010 - Foto - Comunidad - EL UNIVERSO
El desgaste del asfalto en las uniones del paso elevado ocasiona golpes en los vehículos. Por los baches, los automotores avanzan entre brincos un trayecto de más de 600 metros.
La subida y la bajada de este paso a desnivel está marcada por baches que en momentos de mayor congestionamientos no pueden ser evitados por los conductores.
El desprendimiento de la carpeta asfáltica es notorio en el viaducto.
Hay un hueco en el ramal que conecta a ese sector del noroeste de la ciudad.
Un bache de más de un metro de largo “recibe” a los conductores que toman el paso a desnivel de la av. Carlos Luis Plaza Dañín, en la cdla. Kennedy. Se observa en el carril derecho, como una bandeja, con granos de asfalto regados alrededor.
Los carros que vienen de la cdla. Urdesa buscan la izquierda si el tráfico se los permite, si no pasan encima evitando que las llantas topen el hueco. La mayoría lo esquiva, pero esto cuando el tráfico no esté congestionado, acota Pedro Figueroa, quien conduce por este viaducto a distintas horas.
Comenta que luego de las 18:00, cuando vuelve a su hogar, nota que a conductores les toca “aguantar el golpe” porque están más atentos en seguir; pero él avanza prevenido, indica.
Este paso a desnivel presenta otros baches, en especial cuando retoma la av. Carlos Luis Plaza Dañín. Para Carlos Lema, otro conductor, estas imperfecciones ganaron proporción con las lluvias.
Las irregularidades también marcan otros viaductos de la urbe, como el de la av. Francisco de Orellana, trasversal a la av. Agustín Freire, en la zona de la cdla. Ietel, donde se registra el desprendimiento de la carpeta asfáltica , “a la bajada”, en la ruta hacia el centro de la ciudad.
Los baches, aunque superficiales, están presentes en el distribuidor de tráfico diagonal al c.c. Mall del Sol. Se notan en el enlace entre la av. Francisco de Orellana con la av. Juan Tanca Marengo. Además, en el paso que conecta esta vía con la Perimetral, y sus ramales hacia la Prosperina y la Espol.
En este paso a desnivel hay fisuras en las uniones de su calzada por el desgaste del asfalto, lo que ocasiona un trayecto de más de 600 metros “a brincos”, lo que repercute en la desalineación de los vehículos, según mecánicos. Eso se manifiesta con “zigzagueos sorpresivos”, dice Patricio Franco, quien hace fletes en su camioneta.
En tanto, hay huecos pequeños, de unos 30 centímetros, en el viaducto entre la av. Quito con la av. Luis Cordero Crespo (calle del colegio Aguirre Abad), el cual soporta gran afluencia de buses urbanos y en años anteriores ha requerido que se lo cierre al tráfico por las tareas de rebacheo.
El año pasado, el Municipio mejoró la resistencia del asfalto mezclándolo con otro de mejor calidad (importado), lo que ha permitido reducir la afectación en este invierno, resalta la entidad. Agrega que hay ocho cuadrillas reparando las vías y que se incluyen los pasos a desnivel, y que los grupos se incrementarán si la situación lo amerita, refiere en un comunicado.
Asfalto
Centro de almacenamiento
El Municipio, con asesoría de la Espol, determinó las características que tendría su centro de almacenamiento de hormigón, en el que prevé guardar material importado.
Asfalto peruano
El Cabildo sostuvo que realizó reparaciones de la vía Perimetral con asfalto nacional mezclado con otro de procedencia peruana, lo que permitió mejorar la resistencia.
Críticas
En más de una ocasión, el Municipio ha referido que en los daños de las vías repercute la “mala calidad” del asfalto de fabricación nacional.
Cifras
8
Millones. El Municipio destina ese monto al año en tareas de rebacheo de vías, según la Dirección de Obras Públicas.