Acostumbrados como estamos al trato déspota y a la falta de una eficiente atención en la mayoría de las instituciones públicas, fui (hace dos meses) a realizar un trámite en el Departamento de Matriculación de la Comisión de Tránsito del Guayas (CTG), en las instalaciones aledañas a la terminal terrestre, y me quedé realmente impresionado del trato amable, de la atención oportuna, de la información detallada, de la rápida revisión de los documentos del personal que labora en esa dependencia y, muy especialmente, de la encargada de revisar los papeles y entregar los tiques antes de pasar a la sala de matriculación.
Con un carácter que derrocha optimismo la señora prácticamente desarma a cualquier usuario que va predispuesto a pelear. En una hora que estuve esperando mi turno, cómodamente sentado en una sala con aire acondicionado, baño, sin ninguna trifulca, leyendo un diario que obsequian, pude observar y escuchar el desempeño. Muchos nos hemos quejado amargamente de la ineficiencia y falta de educación que se encuentra en algunas oficinas gubernamentales, por lo que ahora con estricta justicia deseo expresar la cálida felicitación por el cambio extremo que he podido palpar en la Comisión de Tránsito del Guayas. Ojalá que este buen ejemplo sea seguido por todas las entidades gubernamentales.
Arturo Arias Icaza,
ingeniero, Guayaquil