- MAR. 05, 2010 - Foto - Comunidad - EL UNIVERSO
En la cooperativa Mariuxi Febres Cordero se han presentado, por lo menos, 7 casos de dengue. Dentro de la ciudad, el Guasmo sur es donde más enfermos hay.
DURÁN, Guayas. En la cooperativa 5 de Junio, del cantón Durán, los habitantes se quejan por la falta de fumigación y de campañas del Ministerio de Salud.
No importa la hora del día, si sus hijos quieren ver televisión en el cuarto tienen que colgar el toldo antes de acostarse en la cama. Esa es una de las medidas de precaución que ha tomado Ruth Pihuave, de 37 años, después que su hijo Edwin, de 7, estuvo internado en el hospital del niño Francisco de Ycaza Bustamante con dengue.
Pihuave vive en la cooperativa Mariuxi Febres Cordero, en el Guasmo sur, y cuenta que después que realizaron la fumigación intradomiciliaria en su casa cuando su hijo se enfermó, poco a poco los equipos del Servicio Nacional de Enfermedades Transmitidas por Vectores Artrópodos (SNEM) han dejado de ir por el sector.
El Guasmo es, según informes de la Dirección Provincial de Salud, la zona con el mayor número de casos de dengue clásico en la ciudad. Hasta ayer la cifra llegaba a 63 pacientes. Esta cantidad se concentra, según la lista del Instituto Nacional de Higiene, en el Guasmo sur, especialmente en las cooperativas Guayas y Quil y Mariuxi Febres Cordero.
El otro punto con el mayor número de enfermos es el cantón Durán con 58 casos. Las cooperativas más afectadas hasta ahora son la Pedro Menéndez Gilbert y 5 de Junio.
En esos dos lugares, los moradores se quejan por la falta de fumigación, pues coinciden en que después de aparecidos los casos los carros fumigadores no regresan a sus sectores.
En la cooperativa Pedro Menéndez Gilbert vive Blanca Velasco, de 76 años. En su casa hubo tres enfermos el mes pasado. Esa cantidad, cuenta, ha coincidido con el número de veces que ha visto pasar al carro fumigador cerca de su casa. “Después de eso nada”, se queja, y agrega que tampoco le parece que la fumigación ayude, pues cuenta que, cuando se enfermó su primer hijo, Édison Albán, llegaron con las bombas para hacer fumigación intradomiciliaria, pero no cree que funcionó, pues tres semanas después los síntomas de la enfermedad aparecieron en sus otros hijos.
Su opción, dice Velasco, es cubrirse de repelente y utilizar un toldo, artículo que sus hijos, en cambio, se niegan a tener en sus cuartos.
A tres cuadras de la calle donde reside la mujer de 76 años, está la cooperativa 5 de Junio, donde vive Silvia León, de 35, quien comenta que para evitar que sus dos hijos se enfermen tiene que comprar palo santo y botellas de insecticida, pues el repelente es muy caro y no tiene tanto dinero.
Según la lista de casos reportados por el Instituto de Higiene, otras zonas afectadas son el suburbio y Mapasingue.
En este último sector se concentraron cinco casos en una sola cuadra de la cooperativa 27 de Enero, manzana 10. Todos son niños que fueron hospitalizados en el Francisco de Ycaza Bustamante.
Uno de esos casos fue el hijo menor de Susana Piedra, de 28 años. Matías, de 3, fue internado la segunda semana de febrero con dengue hemorrágico, mientras su hija, Milena, de 7, tuvo dengue clásico y recibió atención en casa.
Desde eso, ninguna precaución le parece demasiado, pues las cuatro fumigaciones que realizaron después de que se reportaron los casos no le parecieron suficientes. Piedra refiere que ha invertido en tapar los huecos que había en el patio, además de comprar repelentes, pues la pediatra le recomendó que se lo colocara a los niños cada cuatro horas. Pág. 2
Más datos: Recomendaciones
En casa
Los tanques donde se almacena el agua deben ser limpiados cada vez que se cambia su contenido para que los huevos de los mosquitos no queden en el fondo.
No olvidar
Si en su tanque se colocó abate, al limpiar el recipiente recoja el polvo y colóquelo de nuevo cuando lo llene de agua. Su efecto dura 3 meses.
Textuales: Afectados por dengue
Hortensia Sojos:
AMA DE CASA
“En la noche la cantidad de mosquitos hace una mancha negra en las paredes”.
Silvia León:
MADRE DE FAMILIA
“Aquí pasan cada cierto tiempo, pero solo en nuestra calle hubo como cinco casos de dengue”.
