Shalo: 'Lo de Sandro es una casualidad'

Su parecido impresiona.

Su voz suena similar. Sus movimientos son idénticos. Pero no, no es Sandro, el cantante argentino que falleció el pasado 4 de enero, sino el ecuatoriano Ricardo Plúas, conocido en los escenarios como Shalo. Y es que allí donde justamente él hace una imitación casi exacta del llamado Gitano de América. Por esta razón, incluso, se lo señala como el Hijo de Sandro. En una semana el artista hará una gira por Colombia, en tributo al desaparecido intérprete de temas como Rosa, El maniquí, Yo te amo. “Cantaré el 11 en Cali, y el 12 y 13 en Bogotá”, dice y asegura que también irá a EE.UU., Perú y México.

¿Desde hace cuánto tiempo está en el mundo artístico?
Son ya doce años, diez de estos profesionalmente. Yo empecé haciendo rock hace unos 14 años. Era cantante de una banda y de allí con Sahiro fui a Estados Unidos para reforzar una gira. Allá conocí al empresario Roberto Fernández, que fue el primero que me sacó como Ricardo Sánchez, el Hijo de Sandro. Era seguidor de Sandro y cuando me vio dijo que el parecido es increíble. Yo ya hacía el show de Sandro, reforzando a Sahiro. Entonces me quedé unos seis meses en Estados Unidos, regresé y me lancé como solista.

¿En esa época ya tenía el nombre artístico de Shalo?
No, yo trabajaba con mi nombre: Ricardo Xavier.

¿Y luego regresó al Ecuador y adoptó el nombre de Shalo?
Seguí trabajando como Ricardo Xavier hasta que en una de las discotecas en que cantaba se presentó un empresario colombiano, Jorge Luis Betancourt, quien me dijo: “Hay que cambiarte el nombre porque hay Ricardo Arjona, Ricardo Montaner...”. Pensaba al principio como Renzo, pero después me indicó: “¿Qué te parece Shalo?”.

¿Y esta imitación cómo la hacía, veía los videos de él?
Lo de Sandro es una casualidad. Mi signo es Leo, al igual que el suyo, y él se me adelantó porque yo desde niño era admirador de Elvis Presley. Me decía “quiero ser así”. Me gustaba cómo cantaba y se movía. A raíz de eso integré grupos de rock y un amigo me hizo notar el parecido con Sandro, pero yo, con todo respeto, no sabía quién era el artista argentino. Ese rato fui a buscar en todos los discos de mi mamá, quien tenía una colección increíble de Sandro, y escuché todos sus temas. Prácticamente él era un Elvis Presley latino. Fue fácil imitarlo porque sabía los movimientos del Rey del Rock. Me movía más o menos así.

¿Y el tono de voz también era parecido al suyo?
Pienso que el único cantante de Sudamérica que tenía la voz igualita a la de Sandro fue Tiziano de Colombia. Hay similitud en el estilo, pero no, Sandro tenía un registro más grave de voz.

¿Seguirá imitándolo?
Hay que aprovechar el boom. Lo hago con altura y mucho respeto al único, al ídolo, a Roberto Sánchez, a Sandro.

¿Hay temas suyos?
Cuando decidí sacar canciones mías, murió Sandro. El disco estaba listo, pero el proyecto quedó en stand by.

¿Y qué temas son?
Mi estilo es la balada romántica.

¿Tras la muerte de Sandro, ha tenido más conciertos?
Claro (ríe y lo admite con cierto rubor), se han multiplicado. Cuando murió Sandro fue una locura, llamaban empresarios y de todos los medios.

En estos diez años tuvo contacto con Sandro, además del programa de la argentina Susana Giménez, donde él le habló por teléfono...
Solo eso.

¿Cómo fue esa presentación?
Un productor argentino –Juan José Gato– me dice: “Mirá, te vamos a hacer una propuesta, todo el especial grabamos, vamos a mandar a Maradona, a Susana Giménez y a Tinelli”. Yo fui con una ropa como él utilizaba en películas (al cuerpo, chaqueta, pantalones acampanados) y cuando Susana (Giménez) me vio se quedó loca. Sandro se emocionó cuando le di la camiseta de la Selección. Fue una experiencia única.

¿Cómo es un concierto suyo?
Lleno de gritos, de nostalgia, de muchos recuerdos...

Personal
El ecuatoriano Ricardo Plúas nació en Quito (en la maternidad Isidro Ayora), hace 39 años. Está casado con Nelly Andrade y tiene dos hijos: Ricardo, de 12 años, y Andrés, de 3.

Por la música, indica el artista, dejó sus estudios de Publicidad. Cuando no tiene shows prefiere escuchar música instrumental o la disco de los años setenta. También el rock de Elvis y los Beatles. Trota para mantenerse en forma y escasamente ensaya antes de actuar.