- MAR. 04, 2010 - Foto - Vida local - EL UNIVERSO
Progreso.
¡Lo mejor todavía está por venir!
Me doy cuenta del pensamiento, tiempo y esfuerzo que pongo en mi trabajo, mis relaciones personales, mis finanzas y, principalmente, en mi crecimiento espiritual. Mientras más permito que la luz divina resplandezca por medio de mis pensamientos e interacciones, más valor doy a todo lo que hago. A medida que obtengo comprensión espiritual, mis relaciones personales en el trabajo y en el hogar mejoran.
Cuando soy fiel a la inspiración divina, tengo más confianza, y los demás confían más en mí.
Las ideas divinas me guían a mi bien. Progreso en todas las áreas de mi vida a medida que permanezco receptivo a la inspiración de Dios.
Mateo 25:20
“Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos”.