- MAR. 04, 2010 - Foto - Cine y TV - EL UNIVERSO
Roger Corman produjo el filme Capone (1975). Actuó Silvester Stallone.
Dirigió Bloody Mama (1970).
Realizó La máscara de la muerte roja (1974).
También dirigió El cuervo (1963).
La actriz en sus años de esplendor, cuando era la reina del cine negro.
El pasado noviembre, en la ceremonia del Oscar honorario.
Compartió rol con Marilyn Monroe en Cómo casarse con un millonario (1953).
Bogart compartiría escenario en tres películas. Una de ellas fue El sueño eterno, (1946), basada en la novela de Raymond Chandler.
El llamado Oscar honorífico fue instituido para honrar la trayectoria artística de personajes vinculados al mundo del cine, aunque muchos creen que estos premios son una forma de lavado de conciencia de la injusticia que la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas ha cometido con un buen número de actores y directores que han visto sus trabajos y carreras ignorados.
En la edición del Oscar 2010, la Academia decidió homenajear al maestro Roger Corman y a la grandiosa Lauren Bacall, pero recibieron las distinciones en un acto privado. Según los organizadores, se lo hizo para ahorrar tiempo en la ceremonia principal.
Corman, nacido en 1926, es un creador de películas todoterreno o un cineasta polifuncional: productor, director, guionista. Es uno de los precursores del cine independiente. Incluso antes de que existieran el Festival de Sundance o la Miramax de los hermanos Weinstein. La obra de este autor está encasillada en la llamada Serie B (producciones de bajo presupuesto que eran exhibidas en cines de segunda o como relleno en las funciones principales).
Creó su propia productora: la American Releasing Corporation, que luego se convirtió en la American International Pictures, para hacer los proyectos que le apetecieran. Gracias a ella apoyó a cineastas jóvenes. Logró impulsar las carreras de Martin Scorsese y de Francis Ford Coppola. Igual dio su apoyo a otros cineastas como Ron Howard y el ahora célebre James Cameron.
Así como brindó su ayuda para alcanzar el estrellato a directores, igual hizo con noveles actores que participaron en algunas de las cintas que dirigió o produjo. Es el caso de Charles Bronson en Ametralladora Kelly (1958), o de Robert de Niro en Bloody Mama (1970), o Sylvester Stallone en Capone (1975).
Pero es en su papel de director donde Corman tiene un sitio especial. Poseedor de gran talento y de una incansable capacidad de trabajo, llegó a producir hasta siete películas por año. Así como creaba bodrios, con sus escuálidos presupuestos también lograba filmar verdaderas joyas de arte, como por ejemplo La tiendita del horror (1960), cinta bordada con ingredientes de humor negro sobre la vida de un mediocre dependiente de una tienda que convive con una planta carnívora. Hoy es una obra de culto, que se convirtió en una exitosa obra teatral en Broadway. Igual con El intruso (1962), contundente relato contra el racismo.
Aparte de estas, está el ciclo de películas dedicadas a la obra de Edgar Allan Poe. Nunca un director se sintió tan inclinado por plasmar en el celuloide la literatura del atormentado escritor de Boston y salir tan bien en el intento. Estas cintas son miniobras maestras del terror. El mérito de Corman fue lograr transmitir de modo equilibrado el espíritu de la creación de Poe a sus otras cintas.
En la actualidad, Corman, ya retirado, con mérito propio se hace de este Oscar por el trabajo cumplido.
Cuando se habla del cine negro o policiaco, jamás debe faltar mencionar a una de sus primeras damas: Lauren Bacall. Nacida con el nombre de Betty Joan Perske en 1924 en Nueva York, siempre sintió inclinación por las artes dramáticas. Para costearse sus estudios trabajó como modelo y acomodadora en un cine de la ciudad.
Fue descubierta por Howard Haws cuando la vio en una portada de la revista Harpe’s Bazar. Tenía 17 años. Haws estaba buscando a una actriz que protagonizara la película Tener y no tener (1944), junto a la estrella Humphrey Bogart. Ella asumió el papel. Con este actor se convirtió en la pareja perfecta del cine negro.
Con Bogart compartió escenario en tres películas más, que son emblemáticas del noir: El sueño eterno (1946), basada en la novela de Raymond Chandler; La senda tenebrosa (1947) y Cayo largo (1948). Esta unión se trasladó al plano personal, cuando se convirtió en la señora Bogart, en 1945. Acompañó al actor hasta su muerte en 1957.
Bacall también compartió roles con Marilyn Monroe en Cómo casarse con un millonario (1953). Y acompañó, además, a Paul Newman en el drama Harper (1966). En los últimos años ha actuado en Pret a porter (1999), de Robert Altman, y Dogville (2003), de Lars Von Trier, junto a Nicole Kidman.
Mujer con un alto compromiso social, no vaciló en acompañar a su esposo en 1947 y a varios actores en una marcha en contra de la llamada cacería de brujas del senador Joseph McCarthy y denunciar el ataque a las libertades individuales que se cometían contra las personas, so pretexto de luchar contra el comunismo. Igual postura tuvo para denunciar la ilegalidad de la invasión de Estados Unidos a Iraq en el 2003. Fue nominada al Oscar como Mejor actriz de reparto por El amor tiene dos caras (1996). Por ese papel ganó el Globo de Oro.