Días atrás, la Comisión de Tránsito del Guayas le contestó a un lector de este Diario que se había quejado de los operativos de las grúas de la institución. La CTG anotó algo que es cierto: muchos conductores se quejan pero sin razón, ya que la mala costumbre de parquearse en sitios prohibidos está muy arraigada en nuestro medio. Pero ese lector no fue un caso excepcional. Todas las semanas se reciben en nuestra redacción muchísimas cartas parecidas, que no se publican por razones de espacio. ¿Qué significan esas misivas? Sin duda, que el método de “educar” a los conductores para que no se estacionen donde no deben, no está dando resultado.
Las razones pueden ser muchas, entre otras seguramente que no se ha conseguido extirpar del todo la corrupción de la CTG, que no hay una adecuada señalización, que el personal de las grúas no está entrenado o que constantemente se cambian los criterios para prohibir que un vehículo se estacione. Le corresponde a la CTG elaborar el diagnóstico para encontrar, a partir de allí, la solución.
Mientras eso no ocurra, las quejas continuarán, tengámoslo por seguro.