En días anteriores el señor coronel Juan Ruales, comandante provincial de Policía del Guayas, manifestó públicamente su inconformidad con el accionar de algunas autoridades de justicia, declaraciones que escandalizaron a un sector del sistema judicial que inmediatamente respondió y exigió dar nombres en un plazo de 72 horas para presentar estas pruebas o retractarse “como hombre”.
Qué rapidez, qué celeridad para responder a este reclamo que con justa razón hace el Comandante Provincial, ojalá así fueran todas las actuaciones judiciales para que en el futuro terminen con una sentencia apegada a la ley, a la honestidad, respaldando y velando por la seguridad ciudadana.
El domingo 14 de febrero del presente año, el Diario EL UNIVERSO en su espacio Foro de Lectores realiza la siguiente pregunta: ¿Cree usted que ha cambiado la justicia en los tribunales del Ecuador? La respuesta de algunos lectores es: “Mi familia ha sido víctima de jueces corruptos que por dinero sentencian en contra de la ley”, “Jamás cambiará la problemática mientras corruptos se mantengan”, “¡No! Todo sigue idéntico, el mismo desastre: las coimas, los atrasos, los testigos falsos...”. Estas son algunas de las opiniones vertidas por ciudadanos que públicamente hacen conocer su rechazo a la mala administración de justicia
¿Qué respondieron esos funcionarios judiciales ante este interrogante dal Diario EL UNIVERSO? Tendrían que enjuiciar a toda una colectividad que a la misma voz, que en un solo clamor, respondió criticando y censurando a ese sector del Poder Judicial.
Ante el pedido de los señores jueces, de presentar las respectivas pruebas, sería lo correcto apelar a la conciencia ciudadana, a las víctimas, a los desposeídos, a los pobres, a los indefensos, para que con su sinceridad y honestidad respondan y aporten con las pruebas que tanto requiere el poder judicial. Sería conveniente que las personas que se sienten ofendidas formen una organización “de víctimas del delito y mala administración de la justicia” para que cuiden los derechos y garantías de la ciudadanía y los vigile, los sancione, los obligue a trabajar a favor de la sociedad y de la justicia.
Existen muchos jueces probos y más allá de buscar una sanción por lo expuesto, deberíamos sentarnos a trabajar juntos, jueces, fiscales y policías, que mientras nos distraemos en discrepancias, los únicos que ganan son los delincuentes.
Las declaraciones del señor comandante provincial de Policía, Juan Ruales Almeida, obedecen a una triste realidad que padecen los ciudadanos víctimas de los delincuentes. Él ha tenido la hombría, la valentía de exponerse a retaliaciones por hacer público lo que todo el mundo sabe y calla.
Estoy seguro que él merece el aplauso, el reconocimiento de la sociedad y tendrá el apoyo de muchos hombres y mujeres honestos, quienes también han expresado su rechazo a los jueces que permiten el reingreso de policías que han cometido delitos y así se sumarán cada día más personas, que le darán su irrestricto apoyo.
Esperemos que este ejemplo sea emulado por toda la institución. “Ni un paso atrás, ni para tomar impulso”.