- MAR. 03, 2010 - Foto - Columnistas Deportes - EL UNIVERSO
Si alguna vez el fútbol peruano recupera su antiguo esplendor, si logra recapturar la adhesión de sus hinchas y la admiración del público extranjero, sin duda le deberá mucho a este comienzo de Copa Libertadores en el que acumula 7 victorias en 8 presentaciones. Es la gran sorpresa de la Copa. Y lo mejor.
Al auspicioso comienzo de Juan Aurich de la mano de un entrenador importante como Luis Fernando Suárez y con los goles del panameño Tejada. A la competitividad que Juan Reynoso le ha otorgado a Universitario… A esos golazos de Piero Alva plenos de autoridad, de talento, frente a Lanús. ¡A la noche mágica de Alianza triturando a Estudiantes! ¡Y a Wilmer Aguirre, ese tanquecito cuyas orugas pisotearon deliciosamente la defensa estudiantil…!
Alianza, cuya historia en la Copa no es ciertamente agraciada, hizo más en un partido que en sus 20 participaciones anteriores. Y le ha dado un envión anímico al fútbol peruano que solo el futuro puede mensurar en su real importancia.
Fue la noche por la que valió la pena haber sido aliancista una vida entera, la que redime de todas las jornadas amargas. El orgullo blanquiazul ha trepado hasta alturas inimaginables. Y es absolutamente justo. Su equipo fue el equipo de todos en estas cinco primeras semanas de Libertadores. Alianza sorprendió siendo una sensual aplanadora que expuso temple ante la adversidad, ímpetu, vigor, buen fútbol, velocidad, belleza, funcionamiento y una extraordinaria actitud para disputar cada pelota.
En 47 años de Copa, el cuadro de La Victoria no había ganado sus dos primeros partidos (primero superó al Bolívar en La Paz). Y menos con 7 goles. En el 2003 venció a Olimpia, campeón vigente, en el estadio Defensores del Chaco con un solitario gol de Nicolás Tagliani; pero esto ese 4 a 1 a Estudiantes de otra envergadura, tiene una estatura simbólica infinitamente mayor. Lo vio y lo admiró toda América.
La superioridad con que aplastó al campeón hace que el análisis exceda el partido mismo. Cuando un equipo compone una actuación así es porque detrás hay argumentos futbolísticos. Ni la casualidad ni el rival tienen que ver ello. Por si acaso, Estudiantes es un adversario que realza su triunfo, fue un brillante campeón meses atrás y ha mantenido casi toda la base. Estuvo a dos minutos de coronarse mundialmente ante el Barcelona en diciembre. Pudo haber tenido una mala noche, sin embargo, la debacle pincharrata fue puro mérito aliancista.
Cabe alegrarse por el siempre entrañable fútbol peruano. Después de décadas de oscuridad, una luz brillante parece asomar en el horizonte.
* La antípoda: Bolivia. “Desde hace una década el fútbol boliviano está en terapia intensiva en la Copa Libertadores, perdió la escasa talla internacional que tenía, pues los resultados son más que indiscutibles: hace 10 años que ningún equipo boliviano supera la fase de grupos”, relata Rafael Sempértegui, periodista del diario La Razón, de La Paz. Y amplía: “Desde el año pasado, cuando sumó apenas 2 puntos, los equipos bolivianos cumplen una de sus peores campañas de la historia. Este año, Bolívar, el termómetro para saber cómo está el fútbol boliviano, no gana un partido. Mientras internamente cobra fuerza una consulta: ¿qué hacer ante semejante panorama?”. Real Potosí ya fue eliminado por Cruzeiro, mientras Blooming perdió sus 3 primeros juegos y Bolívar arrancó con dos derrotas.
* ¿Y los ecuatorianos…? Ahí ahí. Emelec, con una dosis de fortuna y otra más alta de arquero (Marcelo Elizaga) eliminó a Newell’s, pero no juega como para soñar. D. Cuenca tuvo un inicio estrepitoso, ya le sobrevuelan cuervos. El Deportivo Quito cayó jugando mal en Montevideo ante el modesto Cerro y al perder su patrocinador su futuro es un presagio oscuro. Pronóstico delicado.
* México, no tan lindo. El fútbol mexicano ha perdido competitividad económica frente a mercados nuevos de Europa. Jugadores que antes iban a la tierra de Pedro Páramo hoy prefieren emigrar a Rumania, Grecia, Ucrania, Uzbekistán, etc. Hacen mejores contratos y, sobre todo, esquivan la alta inseguridad reinante en México. Esto ha bajado el nivel del fútbol de ese país, tradicionalmente fuerte por los muchos extranjeros. Estudiantes Tecos fue barrido por el casi ignoto Juan Aurich peruano. Morelia, como local, apenas arrancó un empate a Nacional de Montevideo. Y el Monterrey perdió uno difícil y ganó uno fácil.
* Uruguayos en alza. Nacional se desprendió de la revelación de la Libertadores 2009, Nicolás Lodeiro, transferido al Ajax holandés. Sin embargo, aún parece sólido. Y los chicos Cerro y Racing se muestran vigorosos.
* Triunfazo del Once. El Caldas de Manizales, campeón 2004, lleva dos victorias en dos partidos, una sensacional ante el San Pablo de Rogério Ceni (marcó su gol número 11 en Libertadores). Recuperó a un delanterazo como Dayro Moreno y promete más triunfos. Lo mejor de Colombia.
* El impredecible fútbol argentino. Ya se le cayeron dos combatientes (Colón y Newell’s), Lanús no pisa fuerte, pero nadie puede descartar al fútbol argentino. Ganó 22 copas y tiene al último campeón. Vélez, Banfield y Estudiantes apuestan todo a ganar el torneo.
* El candidato. Brasil es una nave que siempre navega en aguas altas en la Copa. Sus cinco representantes gozan de buena salud y Corinthians cambia sus 100 años de vida por esta Copa. No quiere pronunciar otra palabra que no sea campeón. ¿Le dará la estirpe…?