- MAR. 03, 2010 - Foto - Fútbol - EL UNIVERSO
Inglaterra.- David Gill, director ejecutivo del Manchester United, dijo en rueda de prensa que el club inglés no se vende a pesar de una deuda de 1.126 millones de dólares.
El mediocampista amazónico Luis Antonio Valencia se coronó campeón de la Carling Cup con el Manchester United.
El volante ecuatoriano Luis Antonio Valencia, de 24 años, es una de las estrellas actuales de los 'Diablos Rojos'.
El director ejecutivo del Manchester United, David Gill, recalcó hoy que la familia Glazer, propietaria del club, no tiene intención de venderlo, a pesar de los esfuerzos de los llamados "Caballeros Rojos", un grupo de importantes empresarios que trata de hacerse con su control.
Según el directivo, los Glazers están dirigiendo la entidad "de la manera adecuada", al tiempo que restó importancia a los casi 800 millones de euros (1.126 millones de dólares), de deuda que acumula el club bajo el mandato de sus propietarios.
Los Red Knights (Caballeros Rojos) planean reunir más de 1.100 millones de euros (1.549 millones de dólares) para comprar el club a la familia estadounidense, que lo adquirió en el 2005 y es propietaria también desde 1945 de los Tampa Bay Buccaneers, equipo profesional de fútbol americano.
El mes pasado, los Glazer lanzaron una emisión de bonos para recaudar 600 millones de euros (845 millones de dólares), en un intento por sanear sus deudas.
Gill reconoció hoy que algunos de los empresarios que representan a los "Caballeros Rojos" tienen "credibilidad", pero atacó a uno de sus miembros más destacados, Keith Harris, director ejecutivo del banco de inversión Seymour Pierce.
Lo acusó, entre otras cosas, de "buscar publicidad", de intentar boicotear partidos del Manchester United y de "fracasar" en otros intentos de compra "de clubs importantes".
El ejecutivo también defendió el hecho de que los Glazer no asistan a muchos de los partidos del equipo, ya sea en Old Trafford o lejos de Manchester, al recordar que "son apasionados" del club y que "ven todos los partidos" en la televisión.
Según Gill, parte de la deuda acumulada podrá, además, "cubrirse con los ingresos", dado que el mundo del fútbol está en constante expansión, lo cual beneficiará a las grandes entidades.
"En un mundo ideal, a todo el mundo le gustaría no tener su casa hipotecada, pero eso no significa que no vayan a disfrutar de los beneficios de vivir en esa casa y que no puedan permitírsela".