Qué terremoto devastador en nuestra hermana República de Chile. Carreteras, edificios, viviendas destruidos, pero gracias a Dios las pérdidas de vidas humanas relativamente bajas.
Chile es un país que ha tenido últimos gobiernos socialistas, pero de un socialismo sin destruir a partidos opositores, sin tratar de acallar a la prensa; un país con gobiernos verdaderos conductores de masas, con una Presidenta socialista que se va con un 80% de popularidad. Es un país bien manejado en lo político, económico y social.
Con semejante catástrofe, de entrada pueden afrontar solos la reconstrucción de su país; y con sabiduría en el manejo de los fondos públicos, ahorró para tiempos difíciles, no como lo que pasa en nuestro pobre país donde han contado con enormes recursos económicos y todo se ha dilapidado, se ha llegado a gastar fondos de la reserva monetaria y del seguro social. ¿Y dónde están los resultado? Más pobreza, precios cada vez más altos, insulto va, insulto viene a quien se le ponga por delante. ¿A dónde nos quieren llevar? Por fin nuestros indígenas asoman a la palestra política y con una decisión, aun cuando para nuestro jefe no caben ni en la función de tenientes políticos.
Marcelo Sáenz Miño,
Guayaquil