- MAR. 01, 2010 - Foto - País - EL UNIVERSO
ISABELA, Galpápagos. El nivel del mar bajó a niveles inusuales en las costas de estas islas el pasado sábado.
SALINAS, Santa Elena. Turistas se mostraron alarmados por el temblor y un sorpresivo retroceso del mar.
Un sismo de 5,1 grados en la escala de Richter que se dio a las 05:26 de ayer y cuyo epicentro se localizó en el mar, a unos 53 kilómetros al noroeste del cantón Puerto López, cerca de la isla de la Plata, despertó a cientos de manabitas, quiénes salieron a las calles por el temor a que se presente un movimiento telúrico como el ocurrido en Chile durante la madrugada del sábado pasado.
En ciudades como Portoviejo, Puerto López y Santa Ana, en la provincia de Manabí, algunos pobladores abandonaron sus casas para reunirse con sus vecinos en las calles y comentar lo acontecido.
Galo Zambrano fue uno de los que junto con su hija y su esposa salió de su casa, en la ciudadela Municipal, en Portoviejo, a las calles; luego del sismo. Él tomó a su pequeña de un año y salió con su cónyuge.
“Vi a varios vecinos que también salieron, teníamos miedo porque el temblor fue fuerte, pero después retornamos a la casa”, explica el ciudadano.
En la zona norte de esta provincia, especialmente en los cantones San Vicente, Sucre y Pedernales, no todos sintieron el movimiento telúrico.
Sin embargo, al amanecer, este fue el tema de conversación y muchos recordaron el terremoto que sacudió a esta ciudad en agosto de 1998.
“Los anuncios de tsunamis y los terremotos de Haití y ahora de Chile nos mantienen nerviosos a todos”, manifestó Estrella Bermúdez, habitante de la ciudad de Bahía.
El Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional determinó que el sismo tuvo una profundidad de 41,53 kilómetros y los organismos de socorro no registraron daños materiales ni pérdidas humanas por el temblor.
Luego del sismo, no se presentaron traslados a zonas altas, tal como ocurrió durante la madrugada del sábado pasado en localidades como Jaramijó y Crucita, donde las personas que viven al pie del mar se movilizaron hacia el cerro de Montecristi o elevaciones cercanas, ante la advertencia de que se podría acercar un tsunami a las costas de esta zona.
El aviso se dio debido a que las autoridades pronosticaron en un principio la probabilidad de que se forme un tsunami en el océano Pacífico luego del terremoto que afectó el centro y sur de Chile.
Retroceso del mar
A más del temblor, bañistas que se encontraban en el balneario de Salinas, de la provincia de Santa Elena, se alarmaron al notar que el mar, ayer a las 07:00, aparentemente habría retrocedido unos centímetros más de los normal y temían que se produjera un tsunami.
Juan Antón, de la Secretaría Técnica de Gestión de Riesgos de Santa Elena, pidió calma y explicó que este es un fenómeno normal luego de una eventualidad como la suscitada en Chile, y destacó que se hace un constante monitoreo.
Un fenómeno similar se registró el pasado sábado en las costas de Puerto Villamil, cabecera cantonal de Isabela, en Galápagos. Los pescadores aseguran que no se había observado algo similar.
Ese día los habitantes fueron evacuados a partes altas.
Reunión
Los miembros del Comité de Operaciones de Emergencia de Manabí (COE) se reunirán a las 15:00 de hoy en la Gobernación, en Portoviejo, para coordinar posibles acciones a ejecutar en caso de que se presenten este tipo de catástrofes.
Norte de provincia
En tanto, el sismo que se produjo la mañana de ayer fue sentido con mayor intensidad en las comunas de Valdivia, Olón y Colonche, que están ubicadas en la Ruta del Spondylus.
Temor en Babahoyo
La tranquilidad de las personas que dormían en sus casas en la ciudad de Babahoyo, capital de Los Ríos, se convirtió en pánico tras el fuerte movimiento que se sintió y que provocó que decenas de familias salieran de sus casas por seguridad. Otras se arrodillaron a rezar.
Miedo
“Las casas de madera se movían como hamacas, las camas vibraban, los cables de energía parecían que se iban a arrancar y todos buscaban salir de sus casas, fue algo muy fuerte y feo”, dijo Rosita Solís, de Babahoyo.
Rezos
La mujer agregó que con los terremotos que han ocurrido en Haití y Chile, las personas están temerosas de que ocurra un fenómeno similar en Ecuador. “Yo me arrodillé a pedirle a Dios que nos proteja y que no nos pase nada”, dijo.