- MAR. 01, 2010 - Foto - Seguridad - EL UNIVERSO
Familiares y vecinos de los dos fallecidos a balas, en el comité central de la coop. Río Guayas, donde ocurrió el tiroteo.
Los asistentes a una fiesta y dos amigos que conversaban afuera de una casa, fueron víctimas de un tiroteo propiciado por cuatro sujetos armados.
El hecho se suscitó a las 24:00 de ayer en la cooperativa Río Guayas, en el Guasmo Norte, en el sur de la ciudad.
Los fallecidos son Eduardo Virgilio Suárez Rosales, de 24 años, y José Renzo Jurado Solórzano, de 40.
Suárez conversaba con su amigo Víctor Isaza, de 28 años, quien recibió un tiro en uno de los dedos de la mano derecha.
Según Isaza, los sujetos llegaron a pie, sacaron sus armas y les dispararon sin decir algo. “Traté de empujar a Virgilio hacia el interior de la casa, pero la acción de los asesinos fue más rápida”, explicó.
El hombre contó que los disparos fueron detonados primero en el comité central pro mejoras Río Guayas, donde a esa hora se realizaba una fiesta con alrededor de 20 personas en rehabilitación.
Uno de los proyectiles, disparados por las ventanas del local, impactó en José Jurado, quien murió al llegar al hospital Teodoro Maldonado Carbo del IESS, adonde fue trasladado por moradores del lugar.
Roberto Bustamante, quien también resultó herido en uno de los dedos de su mano derecha, dijo que salió un momento de la fiesta y fue sorprendido por el tiroteo.
“Me protegí lanzándome al piso, pero igual me alcanzó una bala”, expresó.
Los autores de los disparos huyeron en los vehículos en los que llegaron, los cuales dejaron aparcados a dos cuadras del comité central.
Moradores del sector se quejaron porque los policías del Puesto de Auxilio Inmediato (PAI), ubicado a pocas cuadras del hecho, llegaron 20 minutos después de los disparos.
Los heridos fueron remitidos a diferentes casas de salud, por lo que se desconoce su identidad, pero se presume que son alrededor de 15.
En tanto, Mónica Rosales, madre de Suárez, quien presentó su denuncia en la Fiscalía, mencionó que su hijo había ido a la casa de su abuela, ubicada en la manzana 13, solar 42, de la cooperativa Río Guayas.
La mujer dijo desconocer los motivos por los cuales mataron a su hijo, pero pide a la Policía que investigue.
Suárez trabajaba como ayudante de albañilería desde hace cinco años. Deja a su mujer embarazada de siete meses y a un niño de año y medio.