Lunes 01 de marzo del 2010 Salud

Correcta información podrían evitar muchas muertes de recién nacidos

EFE | LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Cerca de la mitad de la mortalidad infantil que se produce en áreas deprimidas se podría reducir sin mejoras en los servicios sanitarios, tan solo con charlas educativas de carácter mensual dirigidas a las madres para formarlas en el cuidado de sus hijos.

Así lo avanzó el catedrático de Salud Infantil Internacional Anthony Costello, quien precisó que la revista científica "Lancet" publicará en marzo una información acerca de un estudio llevado a cabo en la India, del que también se desprende que solo con esa formación se podrían reducir las depresiones moderadas posparto.

Costello hizo estas declaraciones con motivo de su participación en el Congreso Interatlántico sobre Parto e Investigación en Salud Primal, que se celebra en Las Palmas de Gran Canaria y que reúne a más de mil expertos en ginecología y obstetricia.

El simple hecho de reunir a mujeres de una comunidad en grupo y formarlas puede reducir el tiempo de llegada a un hospital para ser atendida debidamente, añadó Costello, quien dirige la organización internacional con sede en Reino Unido, Mujeres y Niños Primero, dedicada al apoyo de programas para mejorar la salud maternal e infantil en poblaciones pobres.

Costello ha sostenido que son "muchas" las actuaciones que se pueden llevar a cabo en los países pobres para reducir el riesgo de la mortalidad maternal e infantil, y que la solución a sus problemas no sólo pasa por disponer de más medicamentos, profesionales y medios técnicos.

En el continente africano, el número de bebés que nacen muertos o fallecen durante el primer mes de vida se eleva a ocho millones anualmente, una cifra que se mantiene desde hace veinte años, al igual que el de la mortalidad de las mujeres al dar a luz, donde el riesgo mortal es cien veces superior al de los países desarrollados, pese a los Objetivos del Milenio de la ONU.

Costello además señaló que los países en vías de desarrollo no deberían copiar los errores cometidos en los industrializados, como es caso del empleo de la técnica médica sin ser precisa, tanto en el embarazo como en el parto, y que la naturaleza puede obrar por sí sola.

Además, considera que los países ricos deberían introducir prácticas beneficiosas que se mantienen en los que son pobres.

Costello recordó que esta práctica, que fue entonces prohibida en ese país aunque se mantiene de manera ilegal, también sucede en China.

El catedrático advirtió asimismo de que la crisis económica mundial es más seria de lo que se quiere dar a entender y que la deuda pública que han contraído los países desarrollados, no sólo Grecia y España, sino también Reino Unido y muchos otros, repercutirá negativamente en la salud en los próximos diez años.

Esta crisis incidirá, según Costello, en una fuerte reducción del gasto sanitario y generará más desempleo y estrés en las familias, por lo que afectará especialmente a la salud materno infantil.


Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.