Los presidentes han dado, en Cancún, un paso histórico hacia la integración de países latinoamericanos y del Caribe. Hay organizaciones en diversos campos; unas eficaces, otras estériles. Extraigo del Consejo Episcopal Latinoamericano (Celam) elementos que lo hacen eficaz. Nuestros pueblos tienen elementos comunes y distintos. Potencias extranjeras usaron los elementos distintos y la vanidad de algunos caudillos, para que se abandone el proyecto de la patria grande. La historiadora colombiana Diana Uribe ofrece un recuento del proceso de independencia política de lo que hoy llamamos América Latina. Afirma que la masonería franco-inglesa tuvo mucho que ver en que lleguemos a una libertad política, sometidos a nuevas metrópolis, porque desunidos.
Pío IX apenas pudo intervenir en nuestro continente, hasta entonces sometido a los reyes por el Patronato, se empeñó: Primero.– En consolidar la identidad de nuestras naciones. En Ecuador elevó a los altares a Mariana de Jesús, símbolo de identidad ecuatoriana; creó las Diócesis de Loja, Riobamba, Ibarra, Portoviejo; elevó a Quito a Arquidiócesis. Segundo.– En robustecer lazos que unen a los nuevos estados, ayudándonos a valorar nuestra profunda identidad común: convocó y presidió el I Concilio latinoamericano en Roma. Tercero.– En prepararnos para un futuro solidario: fundó el Pontificio Colegio Pío Latino Americano, para que estudiantes de los nuevos países reciban juntos la formación sacerdotal en la Pontificia Universidad Gregoriana. Pío XII en Río de Janeiro creó, principalmente con ex alumnos del Pío Latino Americano, el Celam, ellos, que conocían los elementos comunes y también elementos culturales e intereses distintos, habían experimentado que es posible y necesario intercambiar valores dentro de una identidad común, abierta a la universalidad. Señalo dos rasgos que hacen eficaz y duradero al organismo Celam: –unidad en la diversidad, –ausencia de ambición de hegemonía. El Celam se esfuerza en tener la familia como modelo. En la familia hay hermanos pequeños y grandes, todos hermanos. Celam, como familia abierta, se encuentra en el ámbito continental con las conferencias episcopales de Estados Unidos y de Canadá. En el ámbito mundial, obispos latinoamericanos nos encontramos en los sínodos con obispos de otros continentes.
En el Concilio Vaticano II hubo discusiones acaloradas. Dos factores de unidad fueron más fuertes que todas las discrepancias: Primero.– El sucesor de Pedro, encargado de fomentar la unidad. Segundo.– Conocimiento y amor de la propia identidad.
La nueva organización aprobada en Cancún es en sí misma buena. También en esta nueva organización el éxito de su servicio requiere: –Una visión integral de valores humanos, como los socioculturales históricos. –Dentro de esta visión se requiere hablar un mismo lenguaje. Debe abandonar el actual lenguaje acomodaticio de las ideologías. Por hechos menos graves se condenó recientemente a un país y se ensalza a otro. –Ausencia de pretensiones hegemónicas. Esta pretensión llevaría a la nueva organización a un mero cambio de metrópoli. –Se requiere “reingeniería” de organismos continentales. Se han multiplicado tanto que nuestros presidentes tendrían que saltar de cumbre en cumbre. –Apertura a los ámbitos continental y mundial.