- MAR. 01, 2010 - Foto - Internacional - EL UNIVERSO
LA ROCHELLE, Francia. Socorristas rescataron ayer con la ayuda de helicópteros a decenas de personas que quedaron aisladas por inundaciones y desbordamientos de ríos.
La tempestad Xynthia, que barre el oeste de Europa desde la noche del sábado con un saldo de 52 muertos, dejó ayer Francia para desplazarse hacia Bélgica, Luxemburgo y Alemania, anunció el organismo meteorológico francés Meteo France.
Francia ha tenido la peor parte con al menos 45 muertos, según el último balance provisional comunicado por el Ministerio del Interior.
Gran parte de las víctimas en Francia se ahogó, mientras que otras murieron luego de ser golpeadas por trozos de edificios o por árboles y ramas derribados por el viento.
Además, había al menos 12 desaparecidos y 59 heridos.
La tormenta, bautizada Xynthia, era la peor en Francia desde 1999, cuando 90 personas murieron en una tempestad. El presidente Nicolás Sarkozy y su ministro del Interior, Brice Hortefeux, pensaban visitar hoy las zonas más afectadas.
Casi 900.000 personas quedaron sin electricidad. Los ríos se desbordaron en la región de Bretaña y la amenaza de avalanchas era alta en los Pirineos y el sur de los Alpes debido a la nieve húmeda y el viento.
En París, el viento volcó motocicletas y dispersó montañas de basura por las calles. Los vuelos fueron retrasados y al menos 100 resultaron cancelados en los dos principales aeropuertos de la ciudad. También hubo demoras en los servicios de trenes en todo el país por vías inundadas.
La tempestad, que se formó en el Atlántico, llegó el sábado al litoral portugués con menos violencia que lo previsto, pero sin embargo, provocó una víctima: un niño de 10 años que murió aplastado por un árbol en la localidad de Paredes, dijo el ministro de Asuntos Internos de Portugal, Rui Pereira.
En España, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, dijo que tres personas murieron durante el temporal que azotó las regiones del norte: una mujer en Orense, y otras dos cuyo vehículo fue aplastado por un árbol en Arlanzón, al norte de Madrid.
Los vientos de 190 kilómetros por hora en la islas Canarias durante la noche provocaron que una grúa se derrumbara y cayera sobre un edificio. Varias farolas también destrozaron vehículos aparcados y hubo muchas cancelaciones de vuelos.
En Alemania, un hombre murió y su esposa resultó herida al caer un árbol sobre su automóvil en la Selva Negra, y una mujer que hacía jogging murió al caer un árbol en Bergheim.
Bélgica lamentó ayer su primera víctima: un hombre muerto por el desplome de un árbol en su jardín en Jodoigne, cerca de Bruselas.
Inundaciones
Al menos once personas murieron en Haití, luego de que una intensa lluvia se abatió el sábado sobre el suroeste de este país, causando extensas inundaciones y deslaves por las fuertes lluvias.
Nuevo desastre
Estas inundaciones se suman a las consecuencias del devastador terremoto que en enero provocó 222.500 muertos y dejó más de un millón de personas sin hogar.