Reinado de pulgares


THE NEW YORK TIMES.- Ha Mok-min se siente como una pistolera en estos días. En la escuela de preparación intensiva de inglés a la que asiste durante el receso de invierno, estudiantes celosos de sus derechos internacionales se forman para enfrentarse en un duelo con ella.

"Ellos vienen con sus teléfonos celulares jactándose de que pueden derrotarme", dijo Ha, de 16 años, al tiempo que sus modos impasibles le conferían el aire de una campeona acostumbrada  e incluso cansada de la fama. "Los dejo intentarlo", comentó

Ella y otro joven surcoreano, Bae Yeong-ho, conquistaron el mundo hace poco con sus pulgares. Su selección ganó una competencia internacional efectuada en Nueva York en enero pasado para determinar quién puede enviar mensajes de texto a mayor velocidad -y con mayor precisión- en un teléfono celular.

"Cuando otros me ven enviando mensajes de texto piensan que no soy tan rápido y que ellos lo pueden hacer mejor", dijo Bae, de 17 años, un desertor de preparatoria que se tiñe el cabello de castaño  y estudia para convertirse en cantante de ópera. "Hasta ahora, nunca he perdido un enfrentamiento", dijo.

En la competencia  tecleó seis caracteres por segundo. "Si puedo pensar más rápido, puedo escribir más rápido", explicó. La inauguración de la Copa Mundial Móvil, de la cual fue anfitrión el fabricante de teléfonos celulares LG Electronics, unió a equipos de dos personas  de 13 países, los cuales se habían asegurado  títulos nacionales derrotando a   6 millones de concursantes. Marchando detrás de sus banderas, se dieron cita  el 14 de enero para lo que se catalogó como un choque internacional de dígitos diestros.

Para garantizar un juego nivelado, LG distribuyó teléfonos celulares idénticos -uno con un teclado numérico y el otro con uno Qwerty-  con varias semanas de anticipación. La regla de la competencia: copiar correctamente las frases que pasaran por un monitor, con los símbolos ortográficos y de puntuación requeridos, tan rápido como fuera posible. Sin consideración al idioma, se trató de que cada uno tecleara el mismo número de caracteres.

Después, pasaron del pulgar al pulgar relámpago en cinco batallas con nombres como 'El pantano de los monstruos' y 'Carrera de la muerte'. Cuando todo terminó, Ha y Bae fueron proclamados los campeones mundiales de mensajes de texto. Un equipo estadounidense quedó segundo y el tercer puesto fue para un equipo argentino.

Desde su regreso a casa con un premio de $ 50.000 cada uno, Ha y Bae se han convertido en algo similar a héroes para los coreanos conocidos como 'tribu del pulgar'; jóvenes que se sienten más cómodos enviando mensajes de texto que hablando.

Hasta su reciente inmersión en los estudios, Bae enviaba unos 300 mensajes de texto al día. Ha promedia de 150 a 200. "Ese es el promedio entre mis amigos", explicó, a la defensiva, clavando la mirada en su madre, sentada cerca de ahí, alegando que algunos envían 500.

En el 2009, Ha ganó el título nacional de Corea del Sur contra 2,8 millones de competidores, al teclear 7,25 caracteres por segundo (el mejor puntaje entre los participantes de 40 años fue de 2,2 caracteres); Bae, quien fue  campeón nacional y ha tecleado hasta 8 caracteres por segundo, no compitió ese año.

"Envío mensajes mientras camino, como, veo la televisión", comentó Ha, quien durante la entrevista, aun cuando no sostenía su  celular, estaba sentada con los pulgares apuntando uno al otro, como  pinzas de cangrejo, como si estuvieran listos para descender sobre un teclado.

"En la escuela, vemos y oímos al profesor mientras enviamos mensajes de texto en nuestros celulares, debajo de los pupitres o en los bolsillos (...) y sin errores tipográficos", explicó.

Esa conducta ha metido en problemas a Ha, Bae y muchísimos adolescentes en todo el mundo, con enojados profesores que confiscan sus teléfonos. Sin embargo, la victoria internacional de Ha lo ha compensado.

Ella  casi es una campeona por accidente. En octubre pasado, estaba caminando con unas amigas por el c.c. Coex, punto de reunión de jóvenes en  Seúl, cuando vieron un kiosco de LG acerca de la competencia. Ella entró con la esperanza de conseguir boletos gratis para el cine y otros cupones para obsequios. Terminó con el premio mayor:

$ 17.000.  Bae fue más calculador. "Cuando vi el anuncio de la competencia de 2008 en internet, dije: 'Esto es'", relató. "Ya era hora de que alguien organizara algo como esto. Yo quería ganar dinero y comprar un automóvil".

Para el campeonato internacional entrenó copiando vallas publicitarias y otras cosas. Además, transcribió pasajes de la Biblia durante su vuelo a Nueva York. Ha entrenó escribiendo los títulos de su librero durante cinco minutos  antes de dormir.

"Mientras más mensajes de texto escribes, más rápido te vuelves", dijo. "Pero en la competencia no solo es la velocidad. Tienes que estar tranquilo y no cometer errores".

Ha empezó a usar el celular  en cuarto grado y Bae, en quinto. Ambos creen con fervor en los mensajes de texto. Dicen que es un medio de comunicación mucho más eficiente que una conversación, una llamada o  correo electrónico.

"Es preferible enviar un mensaje de texto que marcar y esperar a que la otra persona responda", explicó Bae. "Es especialmente bueno cuando le dices 'hola' a alguien a quien no has visto en un tiempo o no conoces bien. Evitas la incomodidad. Los mensajes de texto son la carta moderna, pero reconozco que no es lo mismo que hablar frente a frente".

Ha agregó: "Cuando hablas, terminas balbuceando. Si envías un mensaje, piensas con mayor coherencia porque tienes que darte a entender en oraciones cortas pero lógicas".

Su madre, Kim Young-sook, de 46 años, dijo esperar que el título mundial de Ha le ayude a entrar en una universidad como estudiante de ingeniería.
Sin embargo, ella sigue odiando que  envíe mensajes  mientras come o estudia. "El teléfono celular es un magnífico regalo de la civilización, pero también uno de sus contaminantes", agregó Kim. Pero, poco después, ella estaba enviando un mensaje de texto.

Detalles
La lesión llamada fatiga del pulgar se asocia con los teléfonos  con un teclado Qwerty, que exigen utilizar los pulgares, dedos con pocas  habilidades. Es un mal que puede derivar en  tendinitis o  artritis.

La tendinitis ocasiona una leve distensión que  motiva un  desgaste de la articulación trapecio metacarpiana o articulación base del pulgar. Los síntomas   son dolor intenso, pérdida de fuerza, entumecimiento y molestias en la base del pulgar. En casos extremos  puede extenderse a brazos y codos.

Para evitar estas lesiones recomiendan usar un asiento con un respaldo confortable y sostener el celular con ambas manos, a unos 15 cm de los ojos; no encorvar la espalda ni inclinar la cabeza   hacia abajo por más de 10 minutos.

En Tokio se han popularizado las novelas de  celular, que son escritas  por jóvenes mujeres con ágiles pulgares y  leídas por sus seguidores en las  pantallas. Antes eran un subgénero menor, pero recientemente fueron publicadas en forma de libro y tuvieron  éxito.

"Cuando hablas, terminas balbuceando. Si envías un mensaje, piensas con mayor coherencia porque tienes que darte a entender en oraciones cortas pero lógicas".
Ha Mok-min
campeón mundial de envío de mensajes de texto
.
Cifras

7,25
Es el promedio de caracteres por segundo que tecleó Ha para ganar su título mundial en Nueva York.

.