- FEB. 09, 2010 - Foto - Gente - EL UNIVERSO
La familia de Michael Jackson arribó a la Corte luego de que la Fiscalía emitiera el informe de acusación contra el doctor Conrad Murray
El médico de Michael Jackson fue acusado ayer de homicidio involuntario, coronando una exhaustiva investigación de la sorpresiva muerte del Rey del Pop a mediados del año pasado y estableciendo el prospecto de otro sensacional drama de famosos en la Corte.
El doctor Conrad Murray, un cardiólogo que se encontraba con Jackson cuando este murió el pasado 25 de junio en una mansión alquilada de Los Ángeles, está acusado de actuar ilegalmente y sin malicia, ocasionando el deceso del cantante, según una queja presentada por los fiscales de ese estado.
La queja indicó que Murray actuó sin la precaución y cautela necesarias cuando le suministró al artista los sedantes propofol y lorazepam, en un esfuerzo por ayudarlo a dormir.
La Sociedad Estadounidense de Anestesiólogos sostuvo que el propofol “nunca debe ser usado fuera de un ambiente médico controlado y vigilado”.
El lorazepam, vendido como Ativan y Temesta, es una de las drogas conocidas como benzodiazepines, que incluyen al Valium. Son usadas para disipar la ansiedad cuando se suministra en píldoras y como relajante, de manera intravenosa.
El abogado de Murray, Ed Chernoff, dijo que su cliente planeaba entregarse a las autoridades más tarde el día de ayer. Hasta el cierre de esta edición, no se había cumplido lo dicho por su defensor.
“Pagaremos la fianza, nos declararemos inocentes y pelearemos atrozmente”, expresó Chernoff antes de enterarse de la formulación del cargo.
Poco después, los padres de Jackson, su hermano Jermaine Jackson y otros miembros de su familia llegaron en una flota de Cadillac al juzgado adyacente al aeropuerto internacional de Los Ángeles, donde reporteros y admiradores de Jackson se habían congregado.
“Estamos buscando justicia”, fue todo lo que dijo el padre de Jackson al entrar al tribunal.
Murray fue contratado en mayo del 2009 para atender a Jackson mientras el artista se preparaba para una serie de conciertos en Londres, destinados a revivir una carrera opacada por un juicio en el 2005 por cargos de abusos contra un menor, de los que fue absuelto.
El doctor fue siempre el eje de las investigaciones sobre el deceso de Jackson. Las autoridades encontraron botellas de propofol en su maleta médica y en la cómoda, al lado de la cama de Jackson, indicaron documentos de la Corte.
Las autoridades también revisaron las oficinas de Murray en Las Vegas y Houston. De ser condenado, el galeno podría pasar cuatro años en la cárcel, señaló la Fiscalía.