martes 09 de febrero del 2010 Cartas al Director

Marcharemos por algo más

Sentimos a Guayaquil como una ciudad que forja emprendedores, que invita a crear, a crecer y a mejorar, sin importar de dónde provienes o en qué porción de suelo patrio naciste; solo te cobija y te impulsa hacia adelante, hacia nuevas oportunidades para que puedas ser protagonista de tu presente y tu futuro.

Todos los que estén identificados con este sentimiento sobre Guayaquil debemos acudir a la marcha de este jueves como una pequeña muestra de agradecimiento a esta maravillosa ciudad que cobijó e impulsó, según cada caso, a tatarabuelos, bisabuelos, abuelos, padres o a nosotros mismos.

No podemos permitir que por un deseo de poder autocrático “pasajero”, nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos no puedan disfrutar de una Guayaquil libre y progresista, generosa y pujante.

Debemos reclamar con altivez y firmeza para impedir que triunfe la maquiavélica estrategia de asfixiar a nuestra querida ciudad con un centralismo exacerbado, una burocracia desbordada y antojadiza.

No esperemos a querer gritar cuando nos hayan arrebatado la voz: “La primera noche ellos se acercan y cogen una flor de nuestro jardín, y no decimos nada. La segunda noche ya no se esconden, pisan las flores, matan nuestro perro y no decimos nada. Hasta que un día, el más frágil de ellos entra solo en nuestra casa, nos roba la luna, y conociendo nuestro miedo, nos arranca la voz de la garganta. Y porque no dijimos nada, ya no podemos decir nada”.

Este poema lo escribió Vladimir Maiakovski, poeta ruso (1893-1930), quien se suicidó al percibir que no había hombre libre en el socialismo soviético, y describe a la perfección la situación a la que podemos llegar si no gritamos “todos juntos” y desde ahora.

Flavio Arévalo,
ingeniero, Guayaquil

Cartas al Director

Otros Columnistas

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.