- FEB. 09, 2010 - Foto - Internacional - EL UNIVERSO
La organización encargada del transporte público londinense se disculpó este martes con los usuarios después de que un conductor musulmán detuviera su autobús en pleno servicio para rezar.
El lunes de la semana pasada, el conductor de un autobús que circulaba por el norte de Londres detuvo su vehículo, extendió una estera en medio del pasillo, se quitó los zapatos, se giró hacia La Meca y empezó a rezar en árabe, según los medios de comunicación locales.
Transport for London (TfL), que gestiona los autobuses de la capital, recordó este martes que respeta las creencias religiosas de sus empleados, pero les pidió que no recen durante sus horas de trabajo.
"TfL pide disculpas a los pasajeros por cualquier molestia que les pueda haber causado, declaró el organismo precisando que iba a recordar a los conductores que necesitan rezar que lo hagan "durante sus descansos".
Una mujer citada por el diario Daily Telegraph, Gayle Griffiths, de 33 años, declaró que los pasajeros reaccionaron con "una mezcla de sorpresa e incredulidad" cuando el hombre empezó a rezar.
"Cuando terminó, se levantó y volvió a arrancar, todo ello sin ninguna explicación o disculpa. Fue realmente raro, ridículo e irritante", agregó precisando que los rezos habían durado alrededor de cinco minutos.
TfL recordó que pone salas de oración y espacios tranquilos en cocheras y otros edificios a disposición de los empleados que quieran practicar su fe.