- FEB. 08, 2010 - Foto - Seguridad - EL UNIVERSO
El intendente de Policía del Guayas, Julio César Quiñónez, explica que desconocía sobre las falsificaciones.
El intendente de Policía del Guayas admite que existieron irregularidades en su despacho, pero su justificación es que “no se ha dado cuenta”. Julio César Quiñónez no niega la red de corrupción que ha dejado en libertad con sellos, al parecer falsificados, a más de un centenar de presos, pero recalca que tiene las manos limpias.
Los actos ilícitos ocurrieron entre julio a octubre del año pasado, según los reportes del Centro de Detención Provisional de la provincia (CDP).
Sin embargo, el Intendente aclara que en octubre del año pasado se percató de la presencia de tinterillos en las inmediaciones de la entidad, que cobraban a los usuarios y familiares de los presos por las boletas de excarcelación, por lo cual inició una investigación interna, de la que –manifestó– sí comunicó a la Policía.
De las otras anomalías solo fue alertado por los reportajes de Ecuavisa. En ese momento se enteró que de su despacho se habían sustraído boletas originales y un sello con el cual se otorgaron libertades a contraventores recluidos en el CDP.
Son tantas y es imposible darse cuenta cuántas te faltan, recalcó Quiñónez, quien no descarta la posibilidad de que algunas boletas con las cuales se concedió la excarcelación hayan sido duplicadas.
Es que para él, el código de barras que tiene cada documento es fácilmente clonable, pues se elabora en un sistema básico de computación.
También reconoció como suyas las seis firmas que constan en el CDP.
“Puede que haya alguna diferencia, pero el rasgo es el mismo”, y catalogó ese margen de error como algo normal, cuando se suscriben muchos documentos.
No obstante, expresó que para establecer su veracidad es necesario cotejarlas con las originales y someterlas a un peritaje. Igual procedimiento se hará con las boletas y el sello, el cual nunca debió utilizarse para las excarcelaciones, pues solo era usado para los asuntos administrativos internos y los relacionados a los permisos de funcionamiento de locales.
Según Quiñónez, de ello era consciente el director del Centro de Detención de esa época, Demetrio Allo, a quien cuestionó por haberlas aceptado. “Debió llamarme y preguntarme sobre la veracidad de esas firmas selladas que estaba recibiendo”, indicó.
Pero Allo maneja su propia versión y en sus primeras declaraciones públicas dijo “que el Intendente le entregaba personalmente las boletas... con firma y sello”, por eso no dudó en aceptar las que luego resultaron falsas.
“Eso es mentira”, expresó categóricamente Quiñónez y en una conversación telefónica con Allo, el pasado 2 de febrero, lo increpó y obligó a que rectificara ante los medios.
El ex director se limitó a explicar: “Las cosas se han malentendido y usted firmó 2.500 boletas en mi periodo”.
Luego señaló que las boletas las llevó Mora (Alfredo), quien trabajó en la Intendencia el año pasado.
Allo habría dicho anteriormente que Quiñónez autorizó a su secretario (Mora) para dar boletas.
Mora ya no trabaja en esas dependencias. Lo hizo en los meses de agosto y septiembre del 2009 y su tarea específica era entregar las boletas a los familiares de los presos o sus abogados; así como revisar los expedientes.
A decir de Quiñónez, salió de la institución porque no cumplió con el objetivo encomendado, pero el funcionario remarcó que no se fue por el asunto de los sellos o por alguna otra irregularidad.
El Intendente aclaró que los detenidos beneficiados con ese sello cumplieron su sentencia, por lo que considera un absurdo la falsificación. “No entiendo la intención, para qué, si igual ellos iban a salir”.
Sellos perdidos
El sello cuestionado se perdió supuestamente en un operativo de rutina.
La coordinadora de la institución, Karen Coello, sostuvo que a ella se le cayó una noche de septiembre, pero que comunicó al día siguiente.
En una denuncia formal ante la propia Intendencia, con fecha 12 de agosto del 2009, Coello informa a Quiñónez sobre la pérdida, ocurrida el viernes 7 de ese mes en una discoteca en la zona rosa.
Pero ¿las irregularidades ocurrieron desde mucho antes de la pérdida? Ambos funcionarios lo reconocen y se muestran sorprendidos porque desconocen la forma cómo se produjeron las presuntas falsificaciones.
Así, sostienen que la pérdida del sello no tuvo nada que ver con las anomalías y que es posible que exista alguien de adentro que haya colaborado en este acto ilícito, lo que ordenó se investigue.
El sello original está desde el 24 de septiembre del año pasado bajo custodia de Clara Reyes Carrasco, jefa del Departamento de Permisos anual de funcionamiento de la Gobernación del Guayas.
Quiñónez dice tener claro el propósito de las falsificaciones: “hacerle daño y sacarlo de la Intendencia”.
Detalles
Número de excarcelaciones
Desde el mes de julio a diciembre del 2009 se remitieron al Centro de Detención Provisional (CDP) 150 boletas de excarcelaciones desde la Intendencia.
Las irregularidades
El 50% de este número presenta irregularidades en las firmas. En agosto se procesaron 54 boletas que tenían el sello que supuestamente fue clonado.
Más autorizados
Desde octubre del año pasado el intendente Julio César Quiñónez autorizó a los comisarios de Policía a que firmen las boletas, medida que comunicó al CDP.
Nuevas boletas
Tras los escándalos de las falsificaciones, la entidad mandó a elaborar un nuevo documento, que contiene algunas seguridades, que serán usadas por los comisarios del Guayas.
Textual
Antonio Gagliardo
Fiscal provincial del Guayas
“Se investigará prolijamente y se iniciará instrucción fiscal contra cualquiera que resulte responsable de esta infracción”.
