La asignación de fondos a los municipios del país ha dejado alcaldes contentos y descontentos. El más inconforme es el de Guayaquil, quien insiste en que su Municipio está siendo perjudicado en 14 millones de dólares.
Esto ha originado una seria controversia entre la máxima autoridad municipal y la Ministra de Finanzas, que tratan de convencerse el uno al otro, cosa que es muy difícil o imposible que lo logren, pues se esgrimen argumentos de parte y parte que parecen ser muy convincentes. Lo muy censurable y nada válido como argumento para sostener la tesis oficial es que el régimen alegue que el Gobierno de la revolución ciudadana ha dado a los municipios asignaciones muy superiores a las entregadas por los gobiernos anteriores.
Es apenas lógico que las actuales asignaciones sean muy superiores a las anteriores, pues existe entre esta una abismal diferencia marcada por las disponibilidades de los gobiernos anteriores y las del Gobierno actual, lo que hace que tal diferencia sea razonable y nada válida como argumento. Estas controversias a lo único que conducen es a incrementar incertidumbre de no saber a dónde mismo vamos.
Jaime Ordóñez Pallares,
Quito