- FEB. 07, 2010 - Foto - Política - EL UNIVERSO
Preparativos para la marcha del 11 de febrero convocada por el alcalde de Guayaquil Jaime Nebot. Dirigentes de la parroquia Febres Cordero se organizan en su sede en la Febres Cordero y la 31.
El presidente Rafael Correa aseveró ayer que darán garantías a la marcha del jueves, convocada para las 15:00. Durante su enlace, aseguró que Jaime Nebot, alcalde de Guayaquil, está equivocado y desesperado.
La confección de banderas albicelestes y carteles con mensajes alusivos a Guayaquil se intensifica estos días en casas, negocios, sedes gremiales y otros espacios, tal como en época de campaña.
Dirigentes de las 21 parroquias de la ciudad dejan a punto los materiales que llevarán el próximo jueves a la marcha convocada por el alcalde Jaime Nebot en defensa –según él– de las rentas del cantón.
Pero esta no es la única motivación que mueve a los ciudadanos a salir a las calles, ya que además aseguran sentir que deben hacerlo para exigir el respeto a su dignidad.
Ese reclamo es el que anima a 120 dirigentes barriales de la parroquia Febres Cordero, quienes se reúnen en horas de la tarde en un local que tienen en el suburbio para elaborar con material fómix varios muñecos de Juan Pueblo que llevarán a la manifestación.
“Nos sentimos ofendidos porque el Municipio nunca nos ha pagado dos reales”, expresa Alejandro Calle, coordinador de los comités cívicos en ese sector.
Se refiere a las declaraciones del presidente Rafael Correa, quien el pasado 19 de enero afirmó: “Si los llaman a movilizarse, reciban los 10 dolaritos, reciban los sanduchitos, vayan nomás a la movilización, no sea que les caigan a palo los metropolitanos”.
Las palabras todavía retumban en los oídos de Jorge Pinto, morador del Guasmo sur desde hace 32 años y quien dice haber palpado los cambios en su barrio con las administraciones socialcristianas de León Febres-Cordero y Jaime Nebot.
Por ello, como coordinador de la parroquia Ximena, organiza a sus vecinos para que asistan por dos razones: “Por el trabajo de Nebot y porque no se le puede faltar a la dignidad de mi ciudad como lo viene haciendo el presidente Correa”.
Su casa, ubicada en la cooperativa Molina de Frank, se ha convertido en una bodega de banderas, carteles y camisetas que se usarán en la marcha.
Además tiene previsto la compra de más tela para confeccionar banderas y de centenares de banderines de plástico, para que luzcan “nuevos y hermosos” el día 11.
Comenta que la inversión surge de la autogestión, pero no da cifras. “El valor no tiene significado para nosotros, es para nuestra patria chica”, manifiesta Pinto.
El dinero también es lo de menos para los esposos Amarilis Suárez y Luis Chávez, quienes el pasado miércoles recorrieron algunos negocios del centro de la urbe para adquirir banderitas de plástico y tela para cortar en banderas grandes.
“La gente está entusiasmada por salir a las calles ya que esto nos compete a todos”, expresa Amarilis, quien asegura tener a su cargo 500 comités cívicos de la parroquia Letamendi.
Explica que desde que se crearon, los comités cuentan con un fondo por las aportaciones de sus integrantes. De allí prevén utilizar 200 dólares para la compra de materiales.
“No salimos por los sanduchitos ni por los 10 dólares, como dice el señor Presidente. Con la cantidad de gente que irá (a la marcha), no habría la posibilidad de hacer tantos sanduchitos”, reprocha Luis, con tono irónico.
Considera que la movilización del jueves será una “fiesta cívica” para ir en familia, y por eso él planea asistir con sus siete hijos, seis nietos, tres yernos y con su única nuera.
El mismo espíritu mueve a María Talledo, responsable de la logística de ocho parroquias centrales y coordinadora de la Roca.
Por eso, antes de la manifestación compartirá un almuerzo con los 32 miembros de su familia en su casa, ubicada en Rumichaca y Piedrahíta; y después irán a pie hasta la av. 9 de Octubre para la convocatoria.
Y lo harán uniformados, dice Talledo, quien mandó a confeccionar 400 camisetas con la leyenda: “Ecuatorianos... la plata ya es de ellos, pero Guayaquil es nuestro”.
A la par del trabajo de la dirigencia, el alcalde Jaime Nebot lidera reuniones para asegurar que su mensaje se replique en los distintos barrios.
En horas de la tarde y fuera del horario laborable, visita las distintas parroquias de la urbe y de forma personalizada explica a los ciudadanos por qué deben sumarse a la marcha.
Esta semana mantuvo al menos cuatro encuentros, según el coordinador general de los comités cívicos, Enrique Camposano, quien explica de esta forma que los asistentes repetirán el mensaje y sabrán qué busca la manifestación.
Textuales: Protagonistas
Francesco Aycart
Parroquias centrales
“Esto es un jalón de orejas (al Gobierno). Saldremos a las calles las veces que sea necesario”.
Javier Cerón
PARROQUIA XIMENA
“El Presidente siempre denigra a los Guasmos al decir que tiene unas cuantas calles asfaltadas”.