Sábado 06 de febrero del 2010 Vida local

Palabra diaria

El amor sosegador de Dios me consuela.

Consuelo
Al pensar en las cosas físicas que me hacen sentir bien, quizás piense en una taza de chocolate caliente en un día frío o en el fuego de la chimenea en una noche de invierno. Puede que piense en un abrazo cariñoso o en palabras de aliento por parte de un amigo.

Todavía más profundo y satisfactorio que estas experiencias agradables es el consuelo que recibo de la seguridad del amor de Dios en mí. Si he sufrido una pérdida, me dirijo a Dios en oración y siento su consuelo y paz. En lo profundo de mi corazón sé que Dios siempre me rodea y reanima con su infalible amor. Este amor siempre se mueve en mí y por medio de mí, fortaleciéndome y ofreciéndome sosiego.

Lucas 3:5
-Mateo 28:20”.

Vida local

Diseño

© Copyright 2009. Compañia Anónima EL UNIVERSO. Todos los derechos reservados.