Una investigación dirigida por la Universidad Vrije de Bruselas
(Bélgica) podría explicar porqué los sapos han sido capaces de poblar
la mayoría de los continentes en un periodo de tiempo relativamente
corto a través de sus rasgos evolutivos. Los resultados del estudio se
publican en la revista 'Science'.
Se conocen alrededor de 500 especies de sapos de la
familia de los 'Bufonidae', que habitan una gran variedad de hábitats
en todo el mundo. Aunque algunos, como el sapo arlequín, son endémicos
de pequeñas áreas y muy vulnerables, otros, como el sapo de caña, son
notorios por su capacidad para adaptarse y expandirse a un ritmo muy
rápido.
Los científicos, dirigidos por Ines Van Bocxlaer, reconstruyeron los
antecedentes evolutivos de varias características vinculadas con los
rangos geográficos de los sapos y han identificado siete características que probablemente han permitido que los sapos se expandan.
Por ejemplo, los autores señalan que los adultos que no dependen de
que haya agua o humedad en el aire se reproducen más rápidamente. Las
especies que ponen sus huevos en diferentes zonas o aquellas cuyas
larvas obtienen su alimento de su entorno en vez de conseguirlo a
través de sus madres también tienden a extenderse más.
Los autores sigieren que estos rasgos se acumularon en los sapos más
ancestrales, creando un 'fenotipo de expansión' que permitió la
proliferación de este grupo. Además, este estudio podría ayudar a
explicar el contexto evolutivo de las especies invasoras, como el sapo
de caña.