- FEB. 06, 2010 - Foto - Tiempo Libre - EL UNIVERSO
Hachís Bar, propiedad de Segovita, ofrece música en vivo. El próximo 27 de febrero habrá un concierto de bolero y son.
Casi a medianoche se escucha: “Yo vivo en la otra calle, / hago rock and roll, / no somos gente fina, / tampoco lo peor. / El mundo no comprende / lo que hacemos aquí, / pero cuando alguien viene / difícil no seguir...”. La música brota de Hachís Bar, en Montañita, y en vivo canta La Totta y su Banda.
Tras un largo tiempo de mantener sus puertas cerradas, Hachís retorna al ruedo. El bar se inició en 1999 y estuvo abierto tres años. Esta nueva temporada empezó el 5 de diciembre del 2009 con un concierto de Segovita y Los Chupetes, luego han hecho música: Héctor Napolitano, Ángel La Rocola Muñoz y, el fin de semana anterior, La Totta y su banda.
La historia de Hachís se la sabe de memoria su propietario, Miguel Segovia, más conocido como Segovita. Abrieron en diciembre del 1999 como un cangrejal, pero terminó en bar porque nadie quería comer esos deliciosos crustáceos que con gran trabajo traían desde Guayaquil.
“Una noche apareció Napolitano, quien para tocar pidió un equipo de amplificación –evoca Segovita–; poco después vino La Baronesa a cantar blues. Después, Willy Wong y Guillermo Mosquera, y el cangrejal se convirtió en un bar con música en vivo”. De más está decir que luego empezaron a arribar –como una tribu nómada– músicos nacionales y extranjeros que descargaron su arte en altas noches de bohemia.
“Después de ocho años de haber estado parados, estamos volviendo a pedalear la bicicleta, como cuando empezamos con los cangrejos”, dice jocosamente Segovita, quien está seguro de que siguen siendo un punto de encuentro “porque desde que abrimos están volviendo los amigos de siempre y nuevos también, porque Montañita es un destino turístico internacional”, acota.
Sobre la puerta de ingreso, un letrero con forma de tabla hawaiana dice: “Hachís reloaded eight years after”. Adentro, el bar está decorado con madera y caña. Cuenta con dos barras, una da a la calle y otra interior; una ofrece cocteles tradicionales y tragos finos, y la otra, cervezas. Sus muebles son de bejuco y muyuyo. En la pared del fondo, tras el escenario, hay un mural con motivo musical que realizaron un par de pintoras argentinas.
El público de Hachís es aquel que gusta de la buena música, por eso los sábados se han programado Las Noches de Hachís, que comienzan el 27 de febrero con Noche de Bolero y Son, con Freddie Quiroz; el sábado 6 de marzo, con Noche de Salsa, con Gustavo Enrique; siguen en Noche de Tropical Funk, con Segovita; y el 20 del mismo mes será Noche de Blues, con Héctor y Lucas Napolitano.
Cuenta Segovita que el nombre de Hachís se le ocurrió a su ex mujer y así se quedó porque le gustó a la gente. Pasada la medianoche, La Totta en Hachís aún canta: “Es un vicio, / vicio en rock and roll, / vicio, para mí. / Es un vicio, / vicio para mí, / vicio, el rock and roll...”.
Hachís Bar
La Principal y La Chifla, esquina. Montañita. Atiende de jueves a lunes, de 16:00 a 04:00. Telf.: (09) 710-5060.
Ofrece licores finos, cocteles tradicionales de $ 3 a $ 6 y cerveza nacional de $ 1 a $ 2,50; cerveza importada de $ 3 a $ 3,50.