- FEB. 05, 2010 - Foto - País - EL UNIVERSO
Habitantes de balnearios esmeraldeños, preocupados por los daños ocurridos en días pasados por la fuerza del mar, empezaron a construir muros de contención con sacos rellenos de arena para evitar que se repita ese problema el 12 de este mes, fecha en la cual –según el Inocar– se anuncia la llegada de un nuevo aguaje.
Para la Secretaría de Gestión de Riesgos, con el aguaje de los pasados lunes y martes, 40 viviendas sufrieron afectaciones en el balneario de Mompiche y otras 30 en menor escala en Daule, una parroquia del mismo cantón Muisne, donde sus habitantes piden ser reubicados definitivamente.
La principal preocupación de los habitantes es convencer a los turistas para que visiten estos balnearios durante el feriado de carnaval. En Mompiche, catorce quioscos fueron reubicados desde el malecón de la playa hacia el centro del poblado y se construyen muros con sacos de arena.
Lo mismo pasa en Súa, donde los locales asentados en el malecón corren peligro debido a que la fuerza del mar está socavando sus bases. Pero en este balneario, del cantón Atacames, sus habitantes empezaron una minga para que el lugar luzca atractivo para los turistas.
Incluso se rellenaron los cráteres que se formaron en el malecón del lugar.
Ayer se usó una pala mecánica para ese propósito y se pidió a los periodistas no sacar fotos de los aguajes, pues –aseguran– “eso los perjudica”.