- FEB. 05, 2010 - Foto - Comunidad - EL UNIVERSO
En la Universidad del Pacífico, los maestros fueron los primeros consultados por sus estudiantes sobre calificación del Conea.
La UTEG mantiene una comunicación permanente con sus estudiantes sobre la calidad de la educación en esa institución.
“La primera reacción fue llamar a la universidad”, así recuerda Viviana Puyol, alumna del tercer año de Ingeniería Comercial de la Universidad del Pacífico, lo que hizo apenas escuchó la noticia de que el lugar donde ella estudia tenía la calificación más baja según el Consejo Nacional de Evaluación y Acreditación de la Educación Superior (Conea).
En noviembre pasado, ese centro de estudios superiores y otros 25 recibieron una calificación tipo E, que según el informe corresponde a “instituciones que no presentan las condiciones que exige un ente universitario y en las que se evidencian deficiencias”.
A la Universidad del Pacífico le tomó dos meses y medio superar la confusión y preocupación de estudiantes, maestros y padres de familia, a través de una gran campaña de charlas y conferencias, según su rector Jorge Muñoz. La experiencia, dice, los hizo más fuertes, pues toda la comunidad universitaria se unió en el objetivo de comprobar que esa calificación “es injusta”.
El 15 de enero pasado, agrega, se graduaron 75 estudiantes, el mayor número registrado desde 1998, pues cada año tenían un promedio de 45 o 50. Además, en ese mes empezó el trimestre intensivo con 242 alumnos; en el 2009 tuvieron 240. Afirma también que no se han registraron deserciones identificadas por la evaluación del Conea y crecieron el 38% respecto del 2008, cuando tuvieron 150 estudiantes nuevos; en el 2009 subieron a 219.
De acuerdo con un sondeo realizado por este Diario el 19 de enero pasado a 326 bachilleres, el 69,7% contestó que la evaluación del Conea no incidió en la elección del lugar donde va a estudiar, mientras que el 28,8%, respondió que sí. El 1,5% no contestó.
No obstante, en centros como la Universidad Cristiana Latinoamericana no se logró evitar la deserción. El director de la extensión en esta ciudad, máster Iván Cisneros, estima que al menos unos 20 alumnos, de los 300 que hay en Guayaquil, se retiraron, aunque no oficialmente, desde que se conoció el informe del Conea. Eso pese a que las explicaciones se dieron de aula en aula y hasta en los sitios webs. Los rectores pidieron calma a sus alumnos, pues la primera información fue que el Conea resolvía el cierre de las 26 universidades.
Representantes de la Universidad Tecnológica Empresarial de Guayaquil (UTEG) como de la Metropolitana reconocen que sí hubo un impacto en la imagen de estos centros, pero aseguran que ha sido mínima.
Galo Cabanilla, rector de la UTEG, afirma que pese a que aún no se pueden medir las consecuencias en cuanto a número de estudiantes se refiere, porque los preuniversitarios en esa universidad empiezan el 22 y 27 de febrero y otros dos en marzo, el alumnado se mantuvo en 1.200 estudiantes.
Para el pre tienen previsto abrir cuatro aulas con un cupo de 200 alumnos y ya se ha registrado el 50%. Asegura además que hace dos semanas se presentó un informe al Presidente de la Asamblea Nacional en el que demostró “que esa evaluación no tuvo sustento técnico, ni jurídico; y tampoco tuvo efectos vinculantes para que se concrete el cierre de las 26 universidades”.
La Universidad Metropolitana ha crecido en el 500% en los últimos dos años, y este año tiene previsto abrir 5.000 cupos en el preuniversitario que se hace en abril, asegura el director general, Sebastián Cárdenas. En el 2009 se dieron 1.200 cupos.
Desde noviembre pasado, agrega, hemos visto que ha crecido el interés de los estudiantes que salen del bachillerato.
En todos los casos se han mantenido los mismos costos en matrículas y pensiones para este año, así como la información sobre la calidad académica al momento de la inscripción del alumnado.
Detalles: Antecedente
Calificación
El 29 de enero pasado, representantes de las 26 universidades con calificación E acudieron a la Asamblea Nacional para analizar los parámetros que utilizó el Conea para la evaluación.