- FEB. 05, 2010 - Foto - Tiempo Libre - EL UNIVERSO
David Bisbal recibió obsequios que lanzaban sus fanáticas, entre ellas una bandera de Ecuador y hasta un improvisado abrazo de una de las asistentes.
En las pantallas gigantes se mostraban los rostros de las mujeres que incluso lloraban al oír a David Bisbal durante el concierto.
Nueve en punto de la noche. Las localidades a medio llenar del Centro de Convenciones Simón Bolívar de Guayaquil evidenciaban, el pasado miércoles, una mayoritaria presencia de mujeres con una sola consigna: ver a David Bisbal en su único concierto en Ecuador.
El cantante español, que visitó el país como parte de su gira Sin mirar atrás, ofreció una hora y media de concierto, en el que derrochó energía y vitalidad en cada una de sus interpretaciones en el escenario.
Jonathan Luna fue el encargado de abrir puntualmente el espectáculo con temas como Bésame, Ahora quién, Ave María, Más a mí que a ti, entre otros.
En la última intervención de Luna con Pienso en ti apareció detrás de él, por la puerta de emergencia, un vehículo todoterreno del que bajó rápidamente el español y se dirigió hacia los camerinos. A las 21:30 y luego de que Luna se despidió del público, las luces se apagaron y una silueta se dibujó en la tarima, lo que arrancó los gritos de la fanaticada, en medio de un espectacular juego de luces.
Con los brazos abiertos y luciendo un atuendo de jean con camisa a rayas y saco azul, mientras se proyectaban sus iniciales (db) en una pantalla, los primeros acordes de Sin mirar atrás abrieron la velada.
Alaridos y gritos coparon el recinto cuando el ex participante del reality ‘Operación triunfo’ cantó Esclavo de sus besos, tema que finalizó con besos volados para las asistentes.
Ala andaluz, Amar es lo que quiero, 24 horas, Cómo olvidar, Lloraré las penas, Tu ausencia, Si falta el aire, Juro que te amo fueron algunas de las canciones que embriagaron de romance al público, entre el que estaban Xavier Pimentel, Danilo Rosero, Diego Spotorno, la China Suárez, Gabriela Pazmiño Yépez, Dora West, y otros.
El frenesí invadió a los presentes cuando Bisbal movió las caderas al ritmo de Oye el boom, levantándolos de sus asientos. Los golpes de batería eran acompañados con el sensual y fuerte movimiento del español al estilo flamenco que recorrió todo el escenario con su singular modo al bailar. “Ahora viene una parte muy especial del disco”, dijo el artista como preámbulo de Mi princesa, mientras se sentaba en un banco en la tarima.
Una de sus seguidoras aprovechó para entregarle un ramo de girasoles en medio de Torre de Babel, seguida de Dame tu amor, uno de los temas de su último disco, a lo que el ibérico exclamó: “Este es un público maravilloso con una canción nueva. Ahí es cuando se ve el cariño de la gente”.
“No ha podido olvidar mi corazón/ aquellos ojos tristes soñadores que yo amé/ la dejé por conquistar una ilusión”... fue la interpretación que hizo el público de Dígale usted, dejando sin voz e impresionado a Bisbal, quien aplaudió junto con sus músicos a sus seguidores.
En medio de dicha intervención, una fanática no resistió la tentación y subió a la tarima a abrazarlo. “Gracias por tu abrazo”, expresó el protagonista de la noche que cerró el concierto a las 23:02 con Bulería y Esclavo de tus besos.