Les escribo para contarles mi problema como afiliada del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), que con pena he venido escuchando la creación del Banco del Afiliado.
Resulta que hace año y medio saqué mi préstamo hipotecario en el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, y mejor prefiero no comentar todo el viacrucis que me tocó pasar para que finalmente se concretara dicho préstamo que hice.
Luego de seis meses de que se me otorgó el préstamo dejé de trabajar y el descuento mensual no pudo continuar, siendo realizado directamente a mi sueldo por medio de la empresa donde yo laboraba.
Fue así que desde aquel entonces hasta hoy, finalmente un año completo, todos los meses, el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social debido a su sistema de conexión con los servicios de cobro que tiene con bancos de la localidad y servicios de pago locales me sale con alguna “novedad”.
Obviamente, dicha novedad siempre ha sido para perjuicio del afiliado.
En ciertos meses emiten comprobantes de pago para los afiliados muy tarde en el mes, entre el 28 y 30 de cada mes.
Al siguiente mes el cobro no sale considerado dentro del mismo periodo, por lo tanto, se generan intereses que no deberían existir, puesto que los montos se cancelan siempre (tengo prueba de ello) dentro del mismo mes.
Luego cuando no funciona el debido proceso de cobro es cuando se producen los peores horrores en el sistema de cobro del Seguro Social.
Y cuando definitivamente no funciona, el cobro para el siguiente mes, entonces sale duplicado.
Ahora considero que es una suerte realizar mis pagos de forma independiente.
Yo digo que es una suerte, porque si me tocara el descuento directo en mi sueldo seguramente tendría que aceptar el cobro duplicado; como ya he escuchado a algunos afiliados que también tienen el préstamo hipotecario con el Seguro Social.
Pero de igual manera, gracias a que realizo mis cancelaciones de forma independiente me toca todos los meses el mismo viacrucis de asistir a las dependencias del IESS para solicitar la rectificación del comprobante de cobro, y también para rogarles que por favor se haga a tiempo; porque al siguiente mes es seguro que se generará mora por no haber (en su imaginación) cancelado a tiempo (por no haber emitido el comprobante de pago correctamente y a tiempo).
Las preguntas de siempre que caben aquí son: ¿quién defiende al afiliado?
¿Es que acaso los afiliados tenemos todo el tiempo del mundo para ir a velar cada vez que en el Seguro Social hacen mal su trabajo?
Nathalia González Astudillo,
Guayaquil