Ahora, cuando la prensa crítica e independiente se ve obligada a enfrentar la censura y la mordaza es el momento de abogar por los periodistas valerosos que han sabido informar con veracidad y eficiencia sin importar las represalias.
El 2009 fue un año sumamente duro para quienes creemos en la libertad de expresión, pues fuimos testigos de la clausura de un medio de comunicación crítico al Gobierno, pero la coherencia y la sensatez siempre prevalecerán y quizá sea el motivo por el cual las encuestas han reflejado el mayoritario rechazo a un nuevo cierre temporal o definitivo de Teleamazonas. Más aún cuando está identificado aquel grupo que se ha caracterizado por contradecir a la racionalidad humana.
En todo caso, reitero mi anhelo de vivir en un país democrático, en donde los periodistas puedan realizar su labor con libertad absoluta, sin necesidad de someterse a regulaciones que son absurdas, puesto que los derechos humanos (entre los cuales se encuentra la libertad de expresión) no son un regalo gubernamental.
Los periodistas pueden cometer errores por la sencilla razón de que son humanos, pero la represión jamás será un método válido; la historia lo ha demostrado. Las tiranías y las dictaduras siempre han encontrado su ocaso en el olvido y el repudio popular; por esa razón hago un llamado a la tolerancia y al respeto a las diferencias, solo así demostraremos si efectivamente somos una especie superior.
David Villacís García,
Quito