- FEB. 05, 2010 - Foto - Internacional - EL UNIVERSO
Irlanda del Norte se apronta a asumir el total control de sus sistemas policial y judicial, bajo un pacto que marca uno de los mayores pasos desde el Acuerdo del Viernes Santo de 1998 y que termina con una disputa que amenazaba con colapsar al Gobierno de Belfast.
El acuerdo de devolución permitirá que Irlanda del Norte tenga a su primer ministro de Justicia y fue alcanzado durante las últimas horas del jueves, luego de cerca de dos semanas de diálogos entre el Partido Unionista Democrático (DUP, por su sigla en inglés) y el nacionalista Sinn Fein.
"Este es el día en que hemos asegurado el futuro, la paz duradera y el poder compartido como debiese ser en Irlanda del Norte", dijo el primer ministro Gordon Brown a una conferencia de prensa realizada en Hillsborough Castle, en las afueras de Belfast, en donde él y su par irlandés, Brian Cowen, aprobaron el acuerdo.
De no haber alcanzado un acuerdo, probablemente se habría convocado a elecciones anticipadas en la provincia británica en donde ex enemigos, los predominantemente católicos romanos de Sinn Fein y los mayoritariamente protestantes DUP comparten el poder.
"Este acuerdo es un signo seguro de que no regresaremos a los malos días pasados", dijo el primer ministro de Irlanda del Norte y miembro del DUP, Peter Robinson.
"Ninguna generación futura nos perdonaría haber desaprovechado la paz por la que hemos luchado por tanto tiempo", indicó.