- FEB. 03, 2010 - Foto - Salud - EL UNIVERSO
Las opciones para atender el bruxismo, o rechinado de dientes, van desde los protectores bucales hasta las inyecciones de bótox. Los protectores o tablillas bucales a la medida hechos por un profesional dental podrían requerir hasta tres visitas para amoldarlos, ajustarlos y reajustarlos.
Estos protectores (regularmente entre 350 y 1.000 dólares) son ajustados a la medida y pueden durar muchos años. Al tiempo que evitan el daño causado por rechinar los dientes, estudios han demostrado que el uso constante de un protector bucal a la medida por varios meses o más puede finalmente romper el hábito de rechinar.
Los protectores bucales o protectores oclusivos más populares (unos 20 dólares) de venta en farmacias son de la variedad de “hervir y morder”, que primero requieren hervir el protector en agua para suavizarlo y luego morderlo para crear un ajuste más cómodo. El protector debe ser usado de día o de noche y puede durar varios meses. Pero la mayoría de los dentistas no recomienda este tratamiento ya que estudios han demostrado que el ajuste no es lo bastante exacto y un material para masticar agravará el rechinado.
Se ha demostrado que la acupuntura, que usa agujas delgadas en el área de la mandíbula y puntos correlacionados a lo largo del cuerpo, alivia los dolores faciales, de cabeza y de oídos asociados con el rechinado de dientes.
Uno de los tratamientos más nuevos para casos extremos de bruxismo ha sido el uso no recomendado por el fabricante del bótox (500 dólares por tratamiento, cada cinco meses más o menos).
Algunos dentistas dicen que el bótox, inyectado directamente en el músculo masetero en ambos lados de la mandíbula, ha sido exitoso en relajar lo suficiente el músculo para eliminar el mecanismo de rechinado sin afectar la capacidad de la persona para masticar.