El 2 de abril del 2009 firmé un contrato de prestación de servicio de acceso a internet con una compañía. El costo total por la instalación de la antena..., y la cuota del primer mes fue de $ 315,53.
El contrato tenía una duración de doce meses, según consta en la cláusula novena; sin embargo, el 28 de diciembre del 2009, la compañía me envió una comunicación diciendo que por motivo de reubicación de la infraestructura física de las torres que permiten prestar el servicio de internet en Capeira, lugar donde resido, se veían en la necesidad de comunicarme que el 4 de enero se suspendería el servicio de internet y que luego de culminado ese proceso se efectuaría una reorientación de las antenas en mi domicilio, a fin de captar la señal correspondiente en la nueva ubicación de las torres. Pero no se cumplió lo prometido, ya que el servicio se suspendió desde el 30 de diciembre del 2009 hasta la actualidad. Debo añadir que las cuotas mensuales de $ 40 las pagaba por adelantado.
He acudido a las oficinas de la compañía por dos ocasiones y se me notificó que ya no me podían seguir brindando el servicio de internet. Me considero estafada, ya que he hecho una inversión de $ 315,53 pensando que iba a tener el servicio mínimo un año, pero solo lo he tenido nueve meses.
He dejado mensajes en la oficina a la gerencia financiera para que se me devuelvan los valores correspondientes de las antenas, y no me contestan.
Maritza Domínguez,
geóloga, Guayaquil