- FEB. 02, 2010 - Foto - Cine y TV - EL UNIVERSO
Sin senos no hay paraíso. La primera versión fue
Sin tetas no hay paraíso.
El Cartel, conocida también como El Cartel
de los Sapos, es transmitida por Teleamazonas.
Las Muñecas de la mafia se estrenó recientemente
en Ecuador
Según una nota publicada en el diario El Tiempo, de Bogotá, el presidente panameño, Ricardo Martinelli, dijo que las telenovelas colombianas desnudan cuestiones del narcotráfico en Colombia y exigió que les cambiaran el horario.
El gobierno de Panamá, país que en antaño perteneció a Colombia, está aterrado con los culebrones que se están produciendo en la nación cafetera y que se transmiten en varios países de Latinoamérica, entre ellos Ecuador.
Martinelli, según el periódico colombiano, dijo que esas telenovelas desnudan cuestiones del narcotráfico en Colombia y sus ramificaciones en el resto de Latinoamérica, por lo que reunió en su despacho a los ejecutivos de varios canales privados de su país para exigirles que cambien el horario de transmisión de dichas historias.
Las telenovelas, alertó, “están haciendo un gran daño a nuestro país, con nombres bonitos que exaltan el narcotráfico, robo y atraco. Eso no puede continuar”, dijo, al referirse a las miniseries que han atrapado a la audiencia, entre ellas, El Cartel de los Sapos (en Ecuador, se la conoce como El Cartel y actualmente es transmitida, nuevamente, por Teleamazonas), Las muñecas de la mafia o Sin senos no hay paraíso.
La difusión de telenovelas solo busca obtener sintonía y ganancia, pero su mensaje es negativo y corrompe los valores morales, subrayó. Si los canales se resisten a variar los horarios, Martinelli explicó que, por la vía legal de la Asamblea Nacional, les ordenará difundirlas a altas horas de la noche.
El líder panameño no dejó por fuera a los noticiarios, que transmiten información del problema de inseguridad en el país centroamericano.
El mandatario pidió censura a los directivos de dichos espacios televisivos, y dijo: “No puede ser que un noticiario de una hora tenga 40 minutos de crimen, atracos y asesinatos, pónganse las manos en el corazón y díganme si eso está bien”.
Para finalizar, aclaró que defiende la libertad de expresión, y aseguró que prefiere que arremetan contra él y que lo acaben como persona, pero no que destruyan al país.