- FEB. 01, 2010 - Foto - País - EL UNIVERSO
TADAY. CAÑAR. La mina de la zona fue inspeccionada por la Fiscalía por las condiciones en que se desarrollan las actividades.
La exploración y explotación minera en Azogues es un tema de preocupación por el impacto ambiental. Esto ocurre al menos con una mina ubicada en la parroquia Taday, a 18 kilómetros del centro cantonal de Azogues, que actualmente es objeto de un proceso fiscal.
Hace quince años, en el interior de la montaña se abrió un túnel en búsqueda de oro, pero los trabajos cesaron y solo se reanudaron en septiembre del año pasado. Hoy se la denomina Mina de Taday y se sitúa cerca a la quebrada de Sushuncay.
Los nuevos trabajos causaron incomodidad a los pobladores, quienes dicen que el agua de la quebrada, que baja cristalina, contrasta con la turbia verdosa que corre por el lecho.
La mina, que se concesionó el 11 de junio de 1997 a Leonor Argentina Muñoz, está en el Bosque Protector Rumicruz y forma parte del Parque Nacional Sangay desde el 2006. Bajo la figura legal de convenio de operación la administran cuatro personas encargadas de la exploración, en 16 hectáreas.
Para verificar las denuncias de contaminación que los moradores interpusieron ante el Municipio de Azogues, en días pasados se hizo una inspección en la que participaron la Unidad de Calidad Ambiental del Ministerio del Ambiente, la Unidad de Gestión Ambiental Municipal, la Fiscalía de Ambiente y la Junta Parroquial.
Esta no es la primera vez que los obreros reciben este tipo de visita. El Ministerio de Ambiente realizó varias luego de que retomó las competencias sobre los estudios de impacto ambiental, antes a cargo de la entonces Cartera de Minas.
En junio del 2009 se multó a los concesionarios por destrucción de flora y fauna, ya que depositaban el material en el lecho del río, dijo la técnica Viviana Marchán para quien el plan de manejo ambiental, presentado por los dueños de la mina y aprobado el 22 febrero de 1994, se cumple en el 40%.
La remediación ambiental, que contempla tratamiento de aguas residuales, restauración del área afectada, seguridad minera y salud ocupacional, según Marchán aún no se evidencia y por ello el seguimiento y control siguen en la zona, acotó.
El director (e) de la Agencia de Regulación y Control Minero del Azuay, Jaime Ampuero, señaló que ante las últimas informaciones sobre esta mina se prepara una nueva inspección para esta semana, con funcionarios de Medio Ambiente, y para constatar si se cumplen las normas de seguridad.
Ampuero destacó que desde la vigencia del Mandato Minero, de las aproximadamente quince concesiones que operaban en la zonas de Pilzhún y Taday, dos no fueron archivadas, entre ellas la de Muñoz.
Lucio Paida Angüisaca, a cargo de la explotación artesanal, desvirtuó que se afecte a la naturaleza, porque no utilizan químicos para determinar si el oro de una beta es bueno en el comercio, pero hasta ahora, en 10 toneladas de material extraído hallaron 5 gramos de anhelado mineral, dijo.
Para este minero, con 25 años de experiencia, la responsabilidad consiste en evitar lavar el material con químicos, no arrojar residuos al río y estructurar un túnel que sea seguro.
Paida junto a otros tres jóvenes obreros le apuestan a la minería artesanal sin químicos, están seguros que ayudarán económicamente a su pueblo.
Procesos
Concesiones
Desde el Mandato Minero no se dan concesiones. Primero debe definirse el Plan de Ordenamiento Territorial y luego el Minero para definir las zonas a explorar.
Permiso
El Instituto de Investigaciones Geológicas Mineras y Metalúrgicas evaluará los sitios y ofrecerá a la Empresa Nacional Minera o en subasta para la explotación.