Hoy me fijo más en lo que veo en la televisión, y me di cuenta de que en los canales ponen caritas que indican la censura de los programas, lo que me parece bien, pero nadie se fija en los contenidos de la publicidad.
Hay canales en los que pasan en horas de la tarde, cuando los adolescentes están viendo programas, publicidades de mujeres que ofrecen sus fotografías en ropa íntima o desnudas, y en posiciones sugerentes, para que las “bajen” a sus celulares. Otros casos quizás un poco menos censurables son las propagandas que ofrecen “leer su futuro” para el amor, el dinero y la salud.
También he visto que se envían mensajes a ciertos números de teléfono celular, para obtener “amigos” o “algo mas”. Ni qué decir de otras. También se publicitan las películas de la noche, algunas muy violentas.
La programación de la tarde está plagada de telenovelas de lenguaje vengativo, donde las madres son crueles, los galanes violan a las inocentes, etcétera. También tenemos los programas de “farándula” cargados de chismes, dimes y diretes. Pienso que las programaciones de las tardes de los canales de televisión deberían pasar a las mañanas, para que el “target” o público al cual van dirigidas las telenovelas y la farándula pueda verlas sin problemas; y que los “magacines” o revistas de las mañanas pasen al mediodía para verlos en familia durante el almuerzo; y que las tardes se las dejen a los chicos para que vean sus caricaturas.
María Teresa Barquet A.,
Guayaquil