El Editor General del incautado diario El Telégrafo ha protestado públicamente por la decisión del Gobierno de crear, a expensas de su presupuesto, un nuevo diario de corte propagandístico.
¿Para qué quiere el régimen otro diario gobiernista, si la difusión de “la obra de la revolución” ya rebasa ampliamente la tolerancia de los ciudadanos?
No hay escape posible ante el bombardeo publicitario del Gobierno emitido a través de sus periódicos, revistas, emisoras radiales, canales de televisión de señal abierta, en UHF, por cable e internet. Y, en conjunto, estos no reúnen el nivel de credibilidad o aceptación de los medios independientes, quizás por eso se recurre a la imposición continua de cadenas, así como a los enlaces sabatinos.
¿De cuál de los medios de comunicación de este régimen se puede decir que sean públicos y no órganos de difusión del Gobierno? No cabe entonces destinar más recursos a la propaganda oficial; al contrario, que se subasten los medios incautados.